Un Nàstic en construcción inicia el 'camino de vuelta'
Antes de Holanda, dos fichajes. Gil se perdió un entrenamiento


Aún recuerda la afición aquellas grandes tardes de la temporada pasada en el Nou Estadi, cuando Sevilla, Zaragoza y Espanyol, por ejemplo, hincaron las rodillas ante el Nàstic. Aún siguen grabados en la memoria los once tantos de Javi Portillo en la Liga, la lucha de Ariza Makukula ante el Real Madrid o aquellas mini remontadas que avivaron unas ilusiones de salvación que, con el paso del tiempo, quedaron enterradas.
Pero mientras los sueños se mantienen intactos, la realidad aboca otros retos, más pequeños pero igual de atractivos. El Nàstic de Javi López y Ricardo Resta comenzó ayer a andar, aunque aún está en fase de construcción. En un parpadeo, sólo quedan ocho jugadores de aquellos que formaron la plantilla grana en Primera 56 años después (Rubén Pérez, David García, Mingo, Grahn, Gil, Chabaud, Pinilla y Campano), aunque de estos hay dos, el sueco y el brasileño, que podían salir de inmediato, pues su ficha es un obstáculo para la economía grana. El objetivo no es ascender el primer año (aunque si se consigue mejor que mejor), sino estabilizar la entidad en Segunda y llegar a la elite. Para ello se combina un conglomerado de jugadores expertos en Segunda, jóvenes con ilusión y reconversiones de Primera, como es el caso de Mingo o de Campano. Una combinación que puede dar éxtios.
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No obstante, la secretaría técnica espera cerrar dos fichajes antes de viajar el domingo a Holanda. La prioridad debería ser un delantero, ya que, al igual que la pasada temporada, el equipo no tiene un jugador en esa posición.
Los primeros dos entrenamientos de la temporada transcurrieron sin contratiempos, a excepción de la ausencia de Gil. El brasileño, a lo Jónatas en el Espanyol, faltó a la sesión matinal, pero por la tarde se entrenó como uno más. El retraso, por culpa de los vuelos. Volar rápido a Primera es lo que espera el Nàstic.



