Primera | Espanyol

Jónatas regresa al fin y promete "un buen año"

Ya sabe que el club le multará. Llegó con Jonathan y se entrenaron

<b>LA LLEGADA. </b>Jónatas Domingos y Jonathan Soriano, a su llegada al Hotel Golf Peralada, ayer, dos días después de que lo hiciera el resto de la plantilla españolista.
Iván Molero
Redacción de AS
Llegó al Diario AS como estudiante en prácticas en 2002, y desde que se licenció en Periodismo por Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull, se ha especializado en la información del Espanyol, sobre el que también ha co-escrito libros, todo ello atendiendo al seguimiento de otros equipos, deportes y eventos desde la delegación de Barcelona.
Actualizado a

La relación que mantienen Jónatas Domingos y el Espanyol se puede transformar en la versión contemporánea de la parábola del hijo pródigo. En su enésimo acto de indisciplina, el brasileño más sosegado que se recuerde llegó ayer a la concentración de Peralada dos días después de que arrancase, y como si nada hubiera sucedido. Sin apenas tiempo para la siesta (ya dio cuenta de ella en el trayecto desde Barcelona), se metió en la habitación que ya comparte con Carlos Kameni y se enfundó la equipación de entrenamiento para recuperar el tiempo perdido. Jónatas no estaba solo en su trayecto. Además de Dani Ballart, pacientísimo nexo entre jugadores y club, le acompañó Jonathan Soriano: el canterano sube a Peralada debido al fulminante traspaso de Walter Pandiani, aunque a sabiendas de que cuenta con nulas opciones de continuar en la disciplina blanquiazul.

Jónatas no quiso hacer declaraciones a su llegada al Hotel Golf Peralada, quizá aletargado por la mencionada siesta o, simplemente, asustado por la multa que ahora ya sabe que le impondrá el Espanyol por su severa indisciplina. Pero sí atendió a los medios de comunicación unas horas antes, tras aterrizar en el aeropuerto de El Prat. Primero excusó su retraso: "Tenía que arreglar cosas en Brasil", argumentó, a pesar de que esta versión choca con la de sus representantes, que se inculparon por contratar mal los enlaces aéreos y nunca hablaron de tales asuntos personales. Y después, ajeno al revuelo que ha despertado su rebeldía, quiso mostrar una aparente implicación en el proyecto perico: "Quiero ayudar al Espanyol a hacer una buena temporada".

Previsiblemente, el centrocampista charló con Ernesto Valverde, quien ayer mismo por la mañana se reconocía partidario de multarle "porque en el club hay unas normas que se deben cumplir". Adelantó también el técnico que se le realizarían ayer por la tarde las pruebas físicas que el resto de la plantilla realizó el martes, y que recuperaría los entrenamientos perdidos "y entonces entrará en el grupo".

El canterano. Muy diferente es el caso de Jonathan. El delantero no ha cometido desobediencia alguna. Sin embargo, y tras regresar de su cesión en el Poli Ejido, fue descartado de ir a Peralada y se quedó solo en Sant Adrià. Pero la baja de Pandiani le abrió un hueco que únicamente será provisional: "La idea sigue siendo buscarle un equipo donde tenga más minutos", constató ayer mismo Valverde.

Noticias relacionadas

Recibieron una carta Ballart hizo su trabajo

El técnico del primer equipo, Ernesto Valverde, confirmó ayer que el club recibió una carta de los agentes de Jónatas "en la que pedían disculpas y asumían el retraso" del brasileño.La persona que ha vivido con mayor cercanía los conflictos con Jónatas es Dani Ballart. Ayer hizo también de chófer hasta Peralada, y una vez allí aprovechó para visitar a los jugadores.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados