Los checos apelan al espíritu de la Euro'96
Kouba, capitán entonces, está en el cuerpo técnico


Eurocopa de Inglaterra. Año 1996. La República Checa alcanza la gloria plantándose en la final. Por el camino deja a Italia, Portugal y Francia para sorpresa general. Sólo Alemania puede batir a una de las mejores generaciones que jamás haya salido de aquel país. Bejbl, Berger, Poborsky, Nedved, Kuka o Smicer, que se perdió la final porque se casaba ese mismo día y nunca imaginó que le podría coincidir la fecha, son el mejor ejemplo. También el guardameta y capitán, Petr Kouba, que más de diez años después tiene la misión de inculcar aquella magia en la actual selección Sub-20. Integrante del cuerpo técnico que dirige Jakob Duvalil, el que fuera jugador del Deportivo está viviendo sus primeros pasos en los banquillos tras permanecer un tiempo también en el Sparta de Praga.
De momento, su papel es ayudar a los jóvenes del país ofreciéndoles su laureada experiencia para que mejoren en diversos puntos. Y los jugadores se están mostrando muy receptivos. "Para todos los checos se trata de una leyenda y un espejo en el que mirarnos por todo lo que hizo en su carrera como profesional", recalca Fenin, el delantero del equipo y uno de los puntos que deberá vigilar de cerca España esta noche. Como hiciera Kouba junto al resto de sus compañeros en el 96, los futbolistas checos quieren dar la sorpresa y seguir los pasos de sus ídolos en aquella cita inglesa.
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El problema que se pueden encontrar es que a los técnicos de la Selección española ya no les coge por sorpresa el buen nivel de la cantera checa. Es más, Ginés Meléndez no se esconde al reseñar que es "el peor rival posible para los cuartos de final". Su potencia atrás y sus peligrosas contras son lo que más se debe vigilar.
Precedentes. Buena prueba de que la República Checa está avanzando mucho en categorías inferiores está en el último precedente oficial entre ambos países. Fue en el Europeo Sub-17 de Luxemburgo, en 2006, y los checos se impusieron por 2-0 a un equipo en el que ni siquiera Bojan pudo impedir la derrota. El último encuentro entre ambos, el único de preparación que disputó el conjunto de Ginés para este Mundial hace un par de meses, se saldó con cómoda victoria de la Selección por 3-1.



