España sacude Canadá
60.000 espectadores verán los cuartos ante Chequia


Las 59.500 localidades del estadio Commonwelth de Edmonton no se llenarán hoy para ver las genialidades brasileñas, ni las gambetas argentinas, ni el poderío alemán, ni la eficacia italiana, ni el orgullo inglés. La afición canadiense ha colgado el cartel de no hay billetes porque quiere disfrutar con España, la que no destaca por un aspecto en cuestión, sino por la suma de todos ellos. Su monumental remontada ante Brasil en los octavos ha disparado la adrenalina local, deseosa de que el soccer adquiera la categoría de espectáculo a la que están acostumbrados con el béisbol y con el hockey hielo.
Además, el hecho de que el encuentro ante la República Checa sea en sábado ayudará aún más a que la gente acuda al campo y cree una atmósfera espectacular. Hay ganas de fiesta en Edmonton e incluso la reventa está funcionando para lograr una localidad.
Alerta. Pocas veces, por no decir ninguna, los jóvenes futbolistas españoles habrán jugado ante la mirada de tantísimo público. Pero no por eso deben perder la concentración. Su modélica actuación frente a Brasil le ha colocado en una situación buenísima para luchar por la final, puesto que es en la otra parte del cuadro donde están el resto de grandes favoritos. La dosis de optimismo y confianza también ha sido importante, aunque el riesgo reside en confundir este subidón con la suficiencia de creerse mejor que nadie. Ese aspecto hundió a Brasil, por ejemplo, y la lección tiene que estar aprendida porque los checos son ordenados, bien coordinados en defensa y punzantes al contraataque. Pero España no es Brasil. Hoy habrá 60.000 testigos para atestiguarlo.
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Ginés Meléndez
"Va a ser un partido muy difícil, muy trabado, más que los anteriores. Conozco bien a los checos y ellos nos conocen bien a nosotros. Estoy preocupado especialmente por el juego aéreo. Es un equipo muy organizado atrás, que no hace nada para la galería. Juega con cuatro centrales, de los que dos actúan de laterales y no salen nunca. Salvo en los balones parados, en los que son peligrosísimos. Nos pueden hacer daño a balón parado y en alguna contra. Si tenemos el balón, España tiene serias opciones de ganar el partido. Es muy difícil ganarles, pero tenemos cosas que les pueden hacer mucho daño".



