Riquelme y Messi, una exhibición tras otra

Riquelme lleva cinco goles y dos asistencias. Basile le coloca justo donde rinde, por detrás de los puntas y con libertad absoluta. Argentina se mueve en torno a él y siempre lo hace de maravilla. Contra Mexico volvió a dar una exhibición en la segunda parte porque en la primera jugó demasiado atrás, algo perdido el la maraña táctica que dibujaron Basile y Hugo Sánchez. Decía Javier Aguirre en el descanso en Canal + que era un partido de entrenadores, con dos equipos que querían jugar y tener la pelota. Por eso cuando aparecieron Riquelme y Messi cambió todo. Lo hizo Riquelme con una exhibición de inteligencia y también Messi con un golazo de bandera, otro homenaje a Maradona y su famoso gol con el Barcelona al Estrella Roja en Belgrado. Los dos Sánchez, portero y entrenador, debieron aplaudir como lo hicimos todos. Desde entonces Argentina apabulló de tal manera a su rival que los mexicanos no tuvieron fuerzas ni de protestar el penalti del 3-0. De menos a más, Argentina empieza a rozar el fútbol perfecto. Madura a los rivales en la primera parte y los aniquila en la segundas. 11 de los 16 goles marcados han sido en la segunda parte. La verdad, por mucho que pese la verdeamarelha, sería una broma de mal gusto que Argentina perdiese la final ante el peor Brasil que uno recuerda. Claro, que enfrente estará Robinho, otro que marca las diferencias...



