Las enormes virtudes de Argentina

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Para que Argentina funcione a tope necesita que Riquelme se encuentre con el ritmo de juego que le interesa y que Messi tenga esa chispa que le permite poner el partido boca abajo en un suspiro. Si los dos mantienen el nivel no creo que nadie sea capaz de parar a la máquina albiceleste, ni México esta noche ni nadie en la hipotética final. No ha brillado en todos los partidos, pero el fútbol de Argentina en la segunda parte ante Paraguay y Perú ya roza lo que Basile pretende. Ritmo medio, siempre en poder de la pelota, muchos apoyos y soluciones y velocidad en los últimos metros. Sigue dando la sensación de que con Cambiasso en el centro las cosas mejorarían más aún, pero como aparece Riquelme para los argentinos es coser y cantar.
Desde el dominio de la pelota, Argentina está aplastando a sus rivales. El pase de Riquelme que Messi recibió para marcar con un toque sublime entre las piernas del portero peruano Butrón es una de las joyas de esta Copa América. Messi es imparable, y desde el partido ante Estados Unidos demostró tener motivación extra con la albiceleste, buena forma de quitarse la espina desde que Pekerman le dejó sin hueco en el Mundial. Y luego está Tévez. Diego Milito ha firmado una gran temporada en el Zaragoza y podría ser el sustituto natural del lesionado Crespo, pero Tévez está en gran forma. Rápido y vertical, cuando se abre a las bandas las defensas rivales tiemblan porque hay espacios por todos lados y por ahí vienen Messi, Riquelme y todos los demás. Y para colmo incluso Mascherano se anima a llegar hasta el área rival.



