Ágil y buen cabeceador
Nació en Maceió como el gran Mario Zagallo y desde allí empezó una carrera que le ha llevado a uno de los clubes más grandes del mundo. Central potente, muy bueno en el juego aéreo y capaz de sacar la pelota jugada con fluidez, Pepe ha batido esta temporada su récord de goles.


Seguro que más de uno se arrepiente por no haber hecho lo suficiente para que Pepe jugase con Brasil cuando Ricardo Gomes le convocó para una preselección de los Juegos Olímpicos. Su pasaporte caducado le impidió ir y nadie forzó la situación. Ahora es comunitario y no tardará en convertirse en internacional portugués para seguir los pasos de Deco, otro brasileño ahora con Portugal. Tienen más cosas en común. Ambos jugaron en el Corinthians Alagoano de Maceió antes de que a Pepe le viese el Marítimo de Funchal y le llevase a Portugal como un gran desconocido.
Difícil de desbordar en corto porque tiene más agilidad de la que parece, cuentan en Portugal que esa movilidad la logró corriendo de joven en las playas de Brasil, y lo cierto es que gracias a ello ha mejorado su velocidad en corto. También dicen que su padre le hizo mejorar en el juego aéreo porque le obligaba a saltar dentro del agua, y ahora le sirve de mucho.
Inteligente.
Su salto es una de sus virtudes y la otra su forma de entender el juego, esa inteligencia para el puesto que convenció a los técnicos del Oporto. Pero fue el Marítimo quien le descubrió. Jugaba en el Corinthians Alagoano cuando le llegó con 17 años la oferta y no lo dudó. Llegó a Funchal para tratar de romper la tradición de fracasos en Europa de los jugadores del nordeste de Brasil. Empezó en el segundo equipo y no tardó en debutar en Primera al lado del holandés Mitchell van der Gaag.
Tres temporadas más tarde y como titular indiscutible le empezaron a llover las ofertas, aunque prefirió el Oporto que entrenaría Víctor Fernández. Empezó jugando, pero le frenó su expulsión en el clásico ganado ante el Benfica y una lesión contra el Inter en Champions. Se repuso, se hizo indiscutible con Co Adriaanse y Jesualdo Ferreira y se ha convertido en alternativa en la selección.
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Alma de la defensa en el Oporto, sustituyó sin problemas a un clásico como Jorge Costa y dejó detalles para el recuerdo. Cuando marcó de cabeza ante el Benfica en Lisboa hizo un gesto con un arco y una flecha, como si disparase para matar al águila emblema del rival. Por ello quedará para siempre entre la hinchada del Oporto como "Pepe, el hombre que mató al águila con un tiro".
Y por supuesto no se olvidará el golazo al Manchester en un amistoso en Amsterdam, con un tiro a la escuadra desde 30 metros. Este año ha batido su cifra goleadora con cuatro tantos e incluso superó los problemas de rodilla que amenazaron con detenerle. Ahora que ha llegado al Bernabéu seguro que la selección portuguesa le abrirá las puertas para que pelee con Andrade y Ricardo Carvalho. Más portugués que brasileño ya, no cabe duda.



