La Pulga aterra a Perú
Detener a Messi es la gran obsesión de los peruanos

Messi es un jugador diabólico, tiene un cambio de ritmo impresionante y cuando arranca es imparable, pero sabremos cómo marcarlo. Mis jugadores tienen dos brazos, dos piernas y pueden neutralizar su juego", afirma el seleccionador peruano, que ha diseñado una defensa que obligue a Messi a recibir de espaldas o con poco espacio para arrancar. Si se gira y encara, la consigna es detenerle. "Hay que matar a La Pulga", ha titulado en su portada el deportivo Líbero. Messi y Robinho se están disputando el reinado del campeonato y el corazón de los aficionados venezolanos, que les idolatran allá por donde van. Ahora que mandan la pizarra y la tecnicocracia, es una gran noticia que la anarquía de dos viciosos del regate sea venerada por la grada.
"Messi te puede ganar un partido él solo. Es un jugador distinto. No le meto ninguna presión, que juegue como él sabe, como lo hace en el Barcelona, con esa inventiva y esa explosión. Es un jugador que está fuera de los cánones de cualquier táctica porque desordena a cualquier defensa", dice Basile que lo mima día a día para lograr que en el Mundial 2010 sea para él, lo que Maradona fue para Bilardo en México 86. A otro que ha cautivado es al caudillo Verón: "Es retraído, no se junta a tomar mate; prefiere jugar al Playstation. Para mí es como si fuera mi hermanito menor, al que hay que cuidar. Es para ponerlo en la mesita de luz".
La otra gran obsesión de Uribe es Riquelme, el futbolista-orquídea, que en un ambiente ideal crece y se olvida de los caprichos que provocaron su salida del Villarreal: "Ha venido con mucha confianza después de regresar de España. Le ha demostrado al fútbol suramericano ganando la Copa Libertadores que es uno de sus mejores jugadores y no ha necesitado perder su identidad. Si logra hacerse con el mando del partido lo pasaremos mal". Desactivados Messi y Riquelme, si es que lo consigue, Perú tratará de ganar como lo hizo en el repaso que le dio a Uruguay. Fue una mezcla de fútbol a la contra y de esconder la pelota cuando convenía que desesperó a los uruguayos. Aquel día, entre Farfán, Guerrero y Pizarro humillaron el mito charrúa. Hoy no estará Farfán, pero sí Marinho, la joya perdida del fútbol peruano que anda con ganas de encontrarse.
Messi: "No soy el abanderado"
"El apoyo de la gente no es ninguna presión, al contrario, me motiva. En Venezuela me están tratando muy bien y estoy muy agradecido por ello. Soy uno más dentro del grupo, no soy el abanderado de esta selección. Hay grandes jugadores aquí y lo que estamos tratando es de armar un equipo fuerte que sea capaz de ganar esta Copa América y luego salir con una base fuerte que nos permita poder afrontar el Mundial 2010 con serias aspiraciones de conquistarlo. Ese es el sueño de todos los argentinos".
Pizarro: "Argentina no nos intimida"
"Argentina tiene un buen equipo, pero no nos intimida nadie. Nosotros también tenemos buenos jugadores y si nos dejan pueden llevarse una sorpresa. Está claro que son los favoritos porque si sumas el valor de su plantel los ceros no caben, pero en la cancha eso no cuenta. Lo que vale es lo que hace cada cada jugador y la suma en equipo y nosotros, si logramos funcionar bien en el aspecto colectivo podemos darles un disgusto. He apostado con Santa Cruz por si nos tenemos que cruzar en las semifinales".
Noticias relacionadas
Mascherano por fin disfrutó en un partido
"En la cancha no disfruto nunca. Lo mío es guardar el equilibrio. Tampoco lo hago en el campo cuando veo a Messi o a Riquelme desde mi posición. Disfruto de su fútbol cuando veo sus partidos por televisión". El soldadito Mascherano tiene claro que sus virtudes dan pocas portadas y repelen al fútbol-márketing, tal y como ya hace entrever el apodo que le acompaña. Ante Paraguay marcó un golazo, que le dio la razón a los que opinan que debería perder el miedo a ser más intencionado con el balón en los piés porque tampoco es un madero. Fue el primer gol con la selección de un futbolista que no logró celebrar un tanto ni en el Apertura ni en el Clausura argentinos (River Plate), ni en Brasil (Corinthians), ni en Inglaterra (West Ham y Liverpool), aunque sí que ha marcado dos con River en la Libertadores.



