Pablo Alfaro

"He sido duro y agresivo y lo digo con mucho orgullo"

Pablo Alfaro (Zaragoza, 1969) dejó ayer el fútbol después de 18 temporadas en Primera División en las que ha protagonizado bastantes controversias por su manera de entender su profesión. Su futuro inmediato está en el cuerpo técnico del Sevilla y en la medicina.

Pablo Alfaro
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A muchos futbolistas les entra un vacío cuando lo dejan.

Me he ido haciendo a la idea, pues fueron muchos los partidos a los que no fui convocado esta temporada. Esto tiene fecha de caducidad y ha llegado la mía. Estoy aterrizando en el mundo normal, el de los mortales.

¿Y qué va a hacer?

Me incorporaré al cuerpo técnico del Sevilla.

¿Con qué tarea?

Está por perfilar. El club pretende seguir creciendo y ello le obliga a tener una estructura amplia, como los grandes.

¿Y la medicina?

Es mi gran hobby y sigo formándome. El tiempo libre que tuve este año lo dediqué a estudiar. Me saqué el MIR (Médico Interno Residente) y me dieron plaza en Cádiz. Compaginaré esta tarea con mi labor en el Sevilla.

Está aterrizando en el mundo normal. Su última experiencia como aspirante a empresario salió rana. ¿Qué pasó?

Junto a Roberto Ríos (ex jugador de Betis y Athletic), Javi Navarro y Raúl Pérez (ex jugador del Caja San Fernando) participé como socio minoritario en el proyecto de un gimnasio en Sevilla Este. MASSPORT se llamaba. El socio mayoritario era del ramo de los supermercados. Él se ocupaba de la parte comercial y nosotros de la imagen, del impulso deportivo del proyecto. De pronto detectamos que él hacía cosas raras y pusimos el asunto en conocimiento de la Audiencia Provincial de Sevilla. Sin duda que la justicia nos dará la razón

Insistiendo en lo anterior. ¿El futbolista es consciente de su admirada anormalidad?

El que tiene dos dedos de frente, sí. Todo son privilegios en ese mundo anormal. Tiene sus aspectos negativos, como que un chaval no puede hacer las cosas propias de su edad, las que disfrutan sus amigos; o que cuando los resultados aprietan te ponen verde. Al mecánico, al electricista, no le pasa eso si se equivocan en su trabajo. Pero, vamos, nada comparable con la cantidad de privilegios de que disfrutas.

Usted que siempre fue un poco culé: ¿acierta Laporta cuando echa la culpa a la vida que han llevado sus cracks de este curso fracasado?

Se puede morir de éxito, sí. Pero se trata de justificar la pérdida de la Liga. Si el Mallorca llega a puntuar en el Bernabéu la última jornada, probablemente la misma explicación que dio Laporta se la habríamos oído a Calderón. Sucede a menudo que un gran equipo acaba pensando que con hacer la mitad de lo que debe seguirá ganando porque es mejor. Pero como los demás sí trabajan a tope porque no tienen más remedio, las distancias se acortan y te acaban ganando.

Lo cual tiene su gracia.

Hombre, es que el Barça o el Madrid respecto a los demás debería ser como si yo juego al fútbol con mis hijos: ganaré porque soy más alto, más fuerte. Ellos deberían ganar simplemente por presupuesto, que multiplican por diez el de algunos adversarios.

Pero existe la noche, el cubata y tal.

Existe la condición humana, claro. También en lo bueno: nadie esperaba el arreón de raza y furia del Madrid en el último tercio de la Liga. El Barça estuvo arriba con el Sevilla al lado, pero seguramente convencido de que no aguantaría el esfuerzo y acabarían ganando ellos.

Y no.

El campeón es el mejor. En el fútbol, el baloncesto, en la vida El Madrid apretó y sus rivales no lo hicieron. Y ganó. En la foto finish aparecieron los primeros. A por otra cosa

¿Por ejemplo?

Cuando se gana hay que reflexionar sobre lo que hemos hecho mal para seguir ganando.

Pablo Confucio Alfaro.

¡Ja, ja! Experiencia amigo, los muchos años en esto.

¿Qué se lleva del fútbol?

Ha sido mi vida, mi pasión, me llevo montones de experiencias, buenos amigos Me he hecho hombre en el fútbol.

¿Borraría algo?

También. Uno no acierta siempre, en lo personal me refiero. En lo colectivo borraría a esos seres miserables que hay en el fútbol que por ganar hacen cualquier cosa. Hay mucho tramposo que deberíamos desterrar. Aquí triunfan los que hacen de la ilegalidad su modus vivendi, mientras los honrados se van a Segunda Es como la vergüenza esa de las primas a terceros y los que dicen que pagar por ganar no es malo; Hay que acabar con esto.

Tenemos trabajo

Ningún niño quiere ser presidente o secretario técnico: quiere ser futbolista. Para que el tinglado funcione necesitamos de gentes diversas, pero pensemos en el juego, en el aficionado. Por ellos, el que llegue al fútbol que lo haga para dignificarlo.

¿Usted ha visto trampas?

¡No seré el único! Trampas, hipocresía Aquí se lleva palos el valiente, en el camino se queda gente honrada.

¿Supo de partidos amañados?

Sería complicado demostrarlo En Italia pasó lo que pasó y existen personas que están apartadas del fútbol. Si aquí se investigara de verdad no estaríamos tan lejos de ellos; en eso, España no es diferente. Es como la historia esa de los pillos, los pícaros

Se lo llamaron a Messi y a Agüero.

El pícaro bien entendido es simpático; el que se aprovecha, no. Y si te pillan, las consecuencias deben ser graves. No se puede aplaudir una mano cuando te beneficia y censurar si te perjudica.

La doble moral.

Debemos ser honestos, honrados. Yo traté de serlo siempre y me llevé muchos palos. Me voy del fútbol con las manos limpias y la cabeza alta.

Y muchas patadas, pero es cierto también que ningún lesionado grave.

No, no tengo en mi conciencia el velatorio de nadie por causas deportivas.

En el fondo, habladurías

No, yo he cargado siempre con esa cruz. Bueno, ahora noto que pasé a la condición de abuelo Cebolleta, de peligroso a simpático. He sido duro y agresivo, y lo digo con orgullo. Pero no malintencionado. Jamás tuve un problema extraño con un compañero, un entrenador He sido molesto para los poderosos, pues nunca di un paso atrás y, por tanto, siempre les incomodé.

¿Quién ha sido el mejor delantero que tuvo enfrente?

Dieciocho años dan para mucho, pero me quedo con Hugo Sánchez.

Normal: podrían haber sido familia.

¡Era un bicho tremendo como futbolista y como adversario! Tenía un sello especial.

¿Un compañero?

Javi Navarro, De Quintana, David Castedo y Xavi Aguado, que fue mi primera pareja en defensa, cuando debuté en el Zaragoza y al que también le colgaron el sambenito de defensa peligroso y duro. Tiene el récord de tarjetas rojas en la Liga, una más que yo.

¿La fama saca tarjetas?

Muchísimas. Más de una vez el árbitro me dijo al empezar el partido: "Ten cuidado que te están esperando". Y a la primera, ¡zás!, tarjeta al canto. El árbitro debe ser valiente, honrado. A ese le defendí siempre.

¿Un entrenador?

Antic, que me hizo debutar; Cruyff, que me llevó al Bar Caparrós, del que aprendí muchísimo, Nando Yosu

¿Un defensa?

De niño, José Luis Violeta, que era el favorito de mi abuelo, un gran hincha del Zaragoza. Después, Migueli y Camacho. Éste por lo que transmitía en el campo; con Migueli alucinabas sólo al verlo caminar. ¡Parecía King Kong, qué planta! 

Los defensas de hoy no son como los de antes.

Todo cambia a mejor, el fútbol es cada día más rápido e intenso. Lo cierto es que lo que más cambió fueron los roles de los porteros y defensas, a los que se fue quitando potestad, presencia, en aras del espectáculo en forma de goles, el mayor número de goles posible. Sobre los porteros, la FIFA acabará pidiendo que se dejen los brazos en el vestuario

¿Usted es antimadridista?

Para nada, en lo personal ni tuve ni tengo nada contra el Madrid. Pero roces hubo muchísimos, ¡han sido casi veinte años! Al Madrid le pasa que si osas quedarte con un pedazo del pastel que cree es suyo en propiedad, pues va y se enfada. Pero nada más.

¿Si le hubiese fichado un día el Real estaríamos ante otro Alfaro siendo el mismo?

Sin duda: el asesino se habría convertido en un tipo viril y duro. ¿No recuerda a Pablo García? En Osasuna era un demonio; lo fichó el Madrid y se le cayeron el rabito y los cuernos y le salieron alas.

Zaragoza (3 años), Barça (1), Racing (3), Atlético (1), Mérida (3), Sevilla (6), Racing, año y medio. Da para un libro y un capítulo sería para el Atlético. ¿Tiene arreglo?

¿Pero lo quieren arreglar? Hace años era más grande; peleaba títulos, ganaba algunos, estaba en Europa Ahora le han superado el Sevilla o el Villarreal, que es admirable. En el fútbol no hay casualidades, es como la vida: un día te puede tocar la lotería, pero sólo un día. El que está arriba es el que trabaja bien y es limpio, honesto, honrado...

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Suerte, doctor.

Para todos.

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