Víctor Fernández

"No vamos a renunciar a ninguna competición"

Víctor mira adelante con la tranquilidad que da el éxito. La UEFA elevará el nivel de exigencia para todos: "Hay que darle profundidad al equipo: ganar en energía y fútbol".

Víctor Fernández
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El Zaragoza ha cerrado su primer año con el éxito de la UEFA. ¿Es más complicado seguir creciendo desde esa plataforma que es Europa?

El éxito no nos debe arrancar la frialdad ni el diagnóstico claro y preciso de cuáles han sido los puntos débiles y los fuertes de este equipo en la temporada, y seguir con la toma de decisiones que nos sigan llevando por el mismo camino. A mí no se me han disparado los índices de euforia y no nos podemos dejar llevar por eso. Lo que tenemos es la tranquilidad de saber que el presente es bueno, y que el futuro puede ser aún mejor.

El lunes se celebró en el club la cumbre de técnicos con el presidente Bandrés y Agapito Iglesias. ¿Qué conclusiones saca no tanto en cuanto a nombres sino en cuanto a la intención del club?

Lo mejor de esa reunión fue el ambiente de sinceridad, de identificación y de sintonía. Sintonía entre el entrenador, el cuerpo técnico y el cuerpo dirigente. Tenemos muy claro el objetivo común en la preparación de este Zaragoza. La segunda etapa va a ser más complicada: más partidos, más competiciones, más responsabilidades, más desgaste. Y tenemos que garantizarnos los medios necesarios para hacerle frente.

Nunca desde los Zaraguayos el Real Zaragoza ha conseguido repetir el éxito de meterse en Europa por la Liga. ¿Es mucho pedir eso?

Ese es el reto, un desafío. El objetivo del Zaragoza la próxima temporada va a ser el mismo que fue este año: entrar en Europa. El discurso es el mismo. Y después, ya veremos qué somos capaces de hacer y qué puerta nos abre la Liga. Los antecedentes dicen que al Zaragoza le ha resultado muy difícil jugar dos años seguidos en Europa. Hay que procurar que no haya grandes oscilaciones en el rendimiento del equipo de un año para otro. Si queremos ser grandes, debemos mantenernos siempre en la lucha por los puestos europeos.

Va a cundir la tentación de querer ya la Champions, el salto siguiente. Pero siempre se apela al modelo del Sevilla sin reparar en que, por ejemplo, el Sevilla no ha llegado a la Liga de Campeones hasta su cuarto año de crecimiento.

El Sevilla ha necesitado cuatro años para entrar en la Champions. Su periodo de consolidación ha sido ese: cuatro años para llegar a competir con todas las garantías por la Champions. Es más, en los dos primeros años ni siquiera entró en Europa, aunque sí puso las bases de una estructura sólida, bien organizada y competitiva. Nosotros ya hemos dado un paso enorme. Vamos a tener una perspectiva de todo desde la tranquilidad de haber logrado el éxito. Hay muchas cosas que mejorar, en eso no nos podemos confundir.

El año pasado usted se la jugó al hablar de Europa...

Era necesario,

Pero, ¿siente que ese reto tiene más sentido ahora?

El año pasado estaba la necesidad de recuperar la ilusión y el interés de una ciudad y una afición que estaban algo adormecidas; el discurso tenía que ser fuerte, ambicioso, exigente, a costa de desgastarme yo personalmente. Tenía un riesgo, pero en mi vuelta me veía en la obligación de transmitirlo a mi afición, porque yo me lo exigía a mí mismo. También quería comunicar a los futbolistas por qué teníamos que luchar, cuál era el objetivo real, para que nadie pudiera despistarse ni dormirse

Las dificultades se duplican. Hay más competiciones, más partidos... ¿Cómo asumirá el equipo esa exigencia?

Las circunstancias van a ser más difíciles todavía que el año pasado. Vamos a jugar mayor número de partidos y de competiciones. Y yo no quiero que seamos un equipo de esos que tira o renuncia a competiciones. El año que viene va a ser especial, todo se comprimirá más, no habrá miércoles de descanso. Por eso, el objetivo va a ser darle mayor profundidad a la plantilla, para asumir el desgaste; si además logramos mejorar el equipo inicial, creo que la base será todavía más sólida que esta temporada. Este año el equipo ha hecho un gran esfuerzo, se ha exprimido. Ha pasado más de 30 jornadas en Europa y ha superado situaciones duras y difíciles con una gran solidaridad. Ahora lo que hay que darle es más herramientas. Se trata de equilibrios: esa es la responsabilidad de los técnicos, darle al Zaragoza más equilibrio.

Ha sido el equipo que menos jugadores ha usado en toda la Liga. ¿No debió dar más descanso a algunos hombres?

La plantilla, en cuanto a nombres, estaba bien. Pero cuatro jugadores prácticamente no han podido ser usados. Casi nadie ha utilizado al portero suplente; César Jiménez y Cuartero han estado lesionados todo el año: ya son tres. Y Agustín Aranzábal ha sufrido problemas constantes que me han impedido contar más con él, como yo hubiera deseado. Cuatro futbolistas en un plantel de 22 es mucho. Al margen de eso, yo creo que ha habido un uso equilibrado de jugadores.

La UEFA es una competición caníbal: son 15 partidos. ¿No será demasiado?

A mí me gusta ese trajín de partidos. Me he acostumbrado a dirigir equipos que siempre estaban en varias competiciones y me gusta el estímulo que supone. Si la plantilla está equilibrada, el entrenador puede manejar alternativas y eso siempre mejora la convivencia.

Por lo que se sabe hasta ahora sólo se irá un jugador del once inicial...

¡De momento no se ha ido nadie! Las circunstancias invitan a pensar que Gabi Milito ha cumplido su ciclo, pero en el fútbol he visto cosas muy raras. A día de hoy contamos con todos los jugadores importantes. La idea es mantener a esos jugadores; y, sobre todo, el Zaragoza es ahora mismo un club capacitado para manejar los tiempos en los movimientos de entrada y salida de los jugadores. Ahora tenemos la voluntad y la capacidad para hacerlo. Si no hubiera sido así, hace meses que se hubiera producido ya la venta de Gabi Milito.

¿Esa confianza o capacidad permitirá que no se vaya ningún futbolista mientras no haya antes un recambio?

El Zaragoza apuesta por una estrategia deportiva que es la correcta. Si pretendemos manejar la entrada y salida de los futbolistas, cuando tengamos ya la pieza de recambio preparada o cerrada, entonces nos plantearemos la salida de cualquier futbolista de nuestra plantilla.

¿Se ha quedado contento de cómo ha jugado el equipo?

Ha tenido momentos muy brillantes, sobre todo en casa. Pero al equipo le ha faltado gobernar los partidos. Y eso no nos ha permitido, en ocasiones, ser constantes. Tuvimos muchos picos de rendimiento a lo largo de un mismo partido. Hemos sido contundentes en las dos áreas, en la nuestra y en la contraria: nuestra defensa ha sido una de las mejores de la Liga; y hemos contado con el segundo mejor goleador. Nuestra idea es manejar mejor los partidos, incorporando más energía y, sobre todo, más fútbol. No nos podemos apartar de la idea con la que nació este proyecto: los buenos futbolistas, fútbol ofensivo, atrevido, que busca al rival Pero sin olvidar que hay que darle al equipo más energía y más fuerza.

¿No cree que este equipo ha sido más maduro que brillante?

Se debe a la contundencia en las dos áreas. A veces no hemos aglutinado el juego como a mí me hubiera gustado, pero sí supimos defender resultados apretados. Insisto, la idea es buscar futbolistas que nos aporten energía y fútbol.

¿Pasa por el medio campo?

El medio campo es donde se cuece todo, la dinámica y el desarrollo de los partidos. Pero al final, se resuelve en las áreas. Vamos a preparar bien el guiso para ser aún más efectivos en las áreas.

Pero va a haber muchos fichajes en el medio, ¿no?

De momento ha llegado un buen jugador, Gabi. Tiene dinámica y fútbol, y quiere la pelota. La gente podrá decir que viene de suplente del Atlético, pero tenemos una gran confianza en él. Creemos que dentro de Gabi hay un gran futbolista y aquí va a tener la oportunidad de mostrarlo. Es un perfil diferente a lo que tenemos. Y el mercado nos irá dando soluciones a lo que buscamos.

¿Considera prioritario mover a Aimar a la media punta?

Es posible. Vamos a ver qué nos da el mercado Mis planteamientos nunca son rígidos. Quisimos arrancar en rombo para darle esa libertad a Aimar y sin embargo nos faltaba sostén. Según de lo que dispongamos, buscaremos el dibujo más natural y armónico para que los mejores jugadores den su mejor rendimiento. Pero más allá de eso, lo fundamental es crecer en el estilo que buscamos, que se nos reconozca por nuestro fútbol. Hay que lograrlo de una forma más continuada y contundente.

La explosión goleadora de Milito no ha tenido acompañamiento este a la marcha de Ewerthon abunda en la necesidad de buscar más gol. Ha sido una de las cuentas pendientes del Zaragoza este año.

Es cierto, pero por ahora no voy a entrar en todo eso. Ahora son todo ideas, luego ya veremos qué va pasando con la construcción del equipo. Intentaremos tener más goles desde la segunda línea, más jugadores implicados en la tarea. Son detalles en los que lógicamente habrá que trabajar para que el equipo siga mejorando.

Usted siempre ha conseguido que muchos fichajes fraguasen pronto. ¿Será posible algo así con nueve incorporaciones nuevas?

En el Celta hubo años en que tuvimos que encajar hasta a diez jugadores nuevos. El problema es que sean jugadores de calidad, comprometidos con el proyecto. Eso lo hace mucho más fácil. Por eso la búsqueda tiene que ir dirigida a eso. Los dos primeros años de un proyecto a cuatro son los que traen más cambios.

¿En qué medida puede afectarle al Real Zaragoza la pérdida de Gabriel Milito?

Quedarnos sin Gabi es como si nos arrancaran una porción del espíritu competitivo que ha tenido en los últimos años este equipo; como si nos quitaran parte del carácter, el alma de este grupo. Futbolísticamente hay pocos jugadores que sean imprescindibles en el mundo, todo pero el peso que tiene por su personalidad, lo vamos a echar mucho de menos. Es un gran capitán, un líder. Hay valores en el fútbol que no se pueden sustituir con facilidad.

Su marcha abre también un periodo simbólico en el Real Zaragoza.

Gabi Milito ha tenido un gran rendimiento en estos cuatro años de estancia en el Real Zaragoza. Su fichaje después del ascenso a la Primera División y las circunstancias que lo rodearon los convirtieron en un estandarte para la afición. En estos años Gabriel Milito ha sido la bandera después de un periodo muy oscuro.

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Ese escenario tuvo una versión algo distinta en la llegada de Aimar: nuevo club, un nuevo entrenador y un nuevo crack. ¿No debería ser Aimar la nueva bandera del Zaragoza en la época que se está abriendo ahora?

Aimar es un gran jugador que ha soportado un enorme infortunio a lo largo de esta temporada. Creo que las lesiones no le han dejado tener la continuidad que él hubiera querido. Pero que aun así ha tenido un buen rendimiento este año y lo tendrá aún mejor el próximo. En ese sentido, no tengo ninguna duda al respecto. Además es un chico muy implicado del que sabemos que su compromiso no ofrece ningún tipo de dudas.

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