Indignación silenciosa con el árbitro de la final

En el vuelo de regreso a Sevilla, consejeros, técnicos y jugadores dispararon sin piedad a Iturralde González y su famoso asistente Rafa Guerrero. "No hemos jugado bien, es cierto, pero el árbitro nos ha machacado. ¡Joder! Ha sido demasiado", exclamaba un peso pesado de la entidad en el regreso. Luis Fabiano y Renato explicaron que el árbitro había justificado la no señalización del claro penalti al brasileño argumentando que su asistente le había marcado que el balón había salido antes. ¿Saben de quién se trata? Claro, de Rafa Guerrero. El mismo que horas antes se dirigió a la mesa donde almorzaban periodistas sevillanos para decirles: "Tranquilos, que hoy no la voy a liar". ¡Toma ya! Lo más curioso de todos es que, salvo Chevantón, nadie quiso elevar la voz. Juande y los jugadores bastante tenían con rumiar la desgracia de haber dejado escapar una oportunidad clarísima. Y Del Nido zanjó el asunto con un rotundo: "De los colegiados no hablo". Todos se mordieron la lengua para no rajar y mostrar su indignación. Quizá porque todas las especulaciones indican que Iturralde será el que también pite... la final de la Copa del Rey. ¿Miedo a las represalias? El caso es que todos prefirieron guardar silencio. De momento, Del Nido ha decidido no echar más leña al fuego públicamente, pero sí se encargará de deslizar a la Federación que no quiere ver ni en pintura a Iturralde. "Mucho diálogo con los jugadores, mucha diplomacia, muy buenas caras, pero cuando menos te la esperas te ha clavado la puñalada por detrás", decía ayer un miembro del club nervionense. El malestar es tremendo y cruzan los dedos. Pero creen que es mejor no hablar.



