Dos españoles encarcelados por ultrajar la bandera letona
Se enfrentan a una posible pena de 3 a 6 años de prisión

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Edén Galván Suárez, un grancanario de 23 años, aguarda en Riga la decisión de un juez para saber si puede abandonar Letonia, tras pasar dos semanas en la cárcel, en la que aún permanece su amigo Miguel Ángel López, pendientes ambos de un juicio por "ultraje a la bandera", por haber descolgado de una farola un banderín con los colores de esta república báltica. Edén, ingeniero, trabajador del aeropuerto de Las Palmas, el futuro se le comenzó a torcer el día que aceptó la propuesta de su amigo Miguel para gastar sus vacaciones en un viaje que le llevase a Finlandia y las repúblicas bálticas (Estonia, Letonia y Lituania).
En una joven república, con poco más de tres lustros de vida desde que se independizase de la Unión Soviética, los siete amigos (dos españoles y cinco portugueses) no podían imaginar que descolgar unas banderitas, "similares a las que se colocan en las fiestas de los pueblos", los llevaría a la prisión central de Riga. Una llamada a la policía y los siete jóvenes se encontraron en la comisaría, incomunicados, rodeados por ratas y acusados de haber pisoteado las banderas, de haberlas tirado al río Daugava. En medio de la pesadilla, la habilidad de un abogado rescató a Edén. "Yo no sé ni inglés, ni ruso, ni letón y, en el juicio, no tuve traductor, lo que invalidó el proceso. Estoy en libertad bajo fianza de 3.900 euros y no puedo abandonar el país, se supone que hasta octubre", resalta. Su objetivo es que el fiscal cambie la acusación de "ultraje a la bandera" por la "hurto menor" y, sobre todo, que salgan su amigo Miguel y los otros dos portugueses de la cárcel. El embajador, Emilio de Lorenzo, negociará mañana con el fiscal del caso.



