El Madrid se juega un título; el Zaragoza se juega el futuro
Noticias relacionadas
A primera vista, cualquiera advierte que un título de Liga posee una importancia sustantiva sin parangón con una clasificación para la la UEFA. Pero hay que aplicar a la reflexión de César el factor de las proporciones, y así entender el significado que, desde el punto de vista del Zaragoza, tiene el partido contra el Madrid. El equipo de Capello se está jugando la Liga, un título, un eslabón más en su larga cadena de grandezas. No es poco para un equipo hambriento. Pero el Zaragoza se juega la UEFA: y para un proyecto recién nacido -con la aspiración de dar un salto, de ser otro Sevilla o un Villarreal o el nuevo Deportivo- la UEFA es sinónimo de futuro. De crecimiento. También de credibilidad.
El destino ha dado un giro casi completo en tres años. Y es precisamente en Zaragoza donde el Madrid puede liberarse de la sombra encantada de Galletti, que aún celebra aquel golazo de Montjuïc. César está ahora al otro lado del espejo. "Ir a la Champions con el Zaragoza hubiera sido como tener otra vez 18 años", dijo ayer. Caben pocas frases tan hermosas y que lo expliquen de modo tan preciso: así se ve este partido desde el alero envejecido y orgulloso de La Romareda.




