Sergio Ramos manda al Niño Torres a casa
Se lesionó en un tobillo. Luis García podría reemplazar al atlético

No llevaba la Selección, nuestra querida Pesadilla, ni una hora de entrenamiento y ¡zás!, la primera en la frente: una entrada de Sergio Ramos impactó en el tobillo de Torres y le produjo un fuerte esguince en el ligamento de su tobillo izquierdo. Primera impresión: de diez a quince días de baja. Esta mañana, una radiografía confirmará lo que parece visto para sentencia. No sólo será baja ante Letonia y Lietchstestein (sábado 2 y miércoles 6), sino que casi pone en seria duda su presencia en el partido de Liga que enfrentará el Atlético con el Celta en el Calderón (sábado 9 o domingo 10).
Una fatalidad y una consecuencia de un calendario demasiado largo: Supercopa nacional a dos partidos, Copa a ida y vuelta, ausencia de fechas libres. Todos los campeonatos serios han terminado en Europa; al nuestro le falta medio mes largo. En el Manzanares deben estar contentos... No es seguro que Luis llame a un sustituto pero en ese supuesto el principal y único candidato para reemplazar al atlético es el españolista Luis García, lo que sería un premio merecido por su gran temporada.
El percance de Torres marcó el primer día de la Selección en Las Rozas, con las novedades de la vuelta de Joaquín y el estreno de Roberto Soldado, preparando el doble desplazamiento de la próxima semana, dos marías ante las que no caben despistes pues España cubrió ya su cuota de despistes y de aquí al final del grupo se trata de hacer lo que el Madrid en la Liga, otra vez ella: ganar, ganar y ganar para cumplir con la lógica que es competir en la fase final de la Euro 2008. Y no sería la primera vez que un equipo báltico se nos atraganta allí.
Volvió Joaquín, la alegría o sea, y eso que nada más aparecer ante la Prensa se le preguntó por aquella ocurrencia suya ("La Selección es un despelote") referida al ambiente en el equipo y que le acarreó quedarse fuera de las siguientes convocatorias; también su pobre juego.
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Los centros. "No me arrepiento de lo que dije, pero sí de las consecuencias que tuvo", manifestó el valencianista, consciente de que a Luis y a su entorno no le gustó la gracia. Pero como no hay castigo que mil años dure y el Joaquín de este final de temporada se acerca al de su mejor versión en el Betis, pues aquí está de nuevo dispuesto a echar una mano en una tarea que se presume decisiva en estos partidos: abrir las bandas y acogotar al rival, carrera y centro va, carrera y centro viene.
Tampoco se ejercitaron Angulo y el gran Silva, nuestra última aportación al Fútbol con mayúscula junto a Iniesta, ni el racial Javi Navarro, por problemas en un codo: sospechoso.



