El gobierno boliviano califica de "atentado" la decisión de la FIFA
Dirigentes y personajes ligados al fútbol de los países suramericanos afectados por la cordillera andina han mostrado su pleno rechazo a la decisión anunciada por Blatter en Zúrich.

El gobierno boliviano afirmó que aguardará una decisión final de la FIFA, pero se anticipó a calificar como un "atentado" la decisión del Comité Ejecutivo de ese organismo de prohibir en el futuro partidos internacionales de fútbol en ciudades situadas por encima de los 2.500 metros de altitud.
El portavoz gubernamental, Alex Contreras dijo a radio Panamericana que de ratificarse la decisión, Bolivia emprenderá una campaña internacional junto a Perú y Ecuador para darle la vuelta.
Por el momento el gobierno no se pronunciará de "manera oficial" tras al anuncio ayer en Zúrich del presidente de la FIFA, Joseph Blatter. Cinco de las ciudades más importantes
de este país incluyendo La Paz están por encima de los 2.500 metros de altitud.
Blatter explicó en rueda de prensa que la FIFA adoptó esa decisión por recomendaciones médicas y para no otorgar ventajas a los equipos locales. En La Paz no sólo dirigentes y futbolistas manifestaron su rechazo a la decisión del organismo, también aficionados que se comunicaron por teléfono con emisoras de radio el domingo.
Carlos Borja, ex capitán de la selección y ahora funcionario del viceministerio de Deportes calificó como un atentado contra la práctica universal del deporte la decisión del organismo rector del fútbol.
Cinco regiones de las nueve que tiene Bolivia están por encima de los 2.500 metros de altitud. Sólo cuatro podrían participar en torneos internacionales: Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, pero estas dos últimas no tienen representantes en la primera división del fútbol. La Paz se halla situada a 3.640 metros; Cochabamba a 2.558 metros; Oruro a 3.709 metros; Potosí a 4.070 metros y Sucre a 2.790 metros sobre el nivel del mar.
En La Paz y Potosí se jugaron partidos de la Copa Libertadores de América este año y los equipos locales fueron eliminados en la primera ronda incluso en su propio terreno. Real Potosí cayó en su casa ante Paraná de Brasil mientras que Maracaibo de Venezuela y Flamengo de Brasil lograron empates. Bolívar, el equipo boliviano con más galardones internacionales, tampoco pudo lograr ni una sola victoria en su casa. En 1995, Brasil logró la Copa América en La Paz al derrotar a la selección anfitriona.
Pinto (seleccionador colombiano): "La FIFA le está diciendo a Latinoamérica que no juegue fútbol"
El seleccionador de Colombia, Jorge Luis Pinto, declaró que con la decisión de la FIFA de prohibir la disputa de partidos internacionales a más de 2.500 metros de altura, el organismo futbolístico le está diciendo a los países andinos de Latinoamérica que no jueguen más a este deporte.
"Se está contradiciendo la historia, Joseph Blatter le está diciendo a Latinoamérica, al Grupo Andino, que no jueguen más fútbol, porque importantes ciudades quedarían sin posibilidades de programar partidos entre selecciones nacionales", comentó el estratega colombiano al periódico "El Tiempo", de Bogotá.
El técnico insistió en que la ciencia del entrenamiento demostró que la altura es una realidad de adaptación, que no genera ninguna complicación como se demuestra con los miles de partidos jugados en Bogotá, La Paz y Quito.
Según Pinto, lo que existe es el supuesto temor a la altura de algunos países como Argentina, Brasil y Uruguay. El estratega, que se prepara para la próxima Copa América de Venezuela y las eliminatorias al Mundial de Sudáfrica dijo que presume que esta decisión de la FIFA no es una posición definitiva.
"Es necesario esperar, porque esa decisión no tiene fundamento fisiológico, pues se ha demostrado que en la altura se pueden preparar y actuar deportistas. ¿Ha pasado algo en La Paz, Quito o Bogotá?", añadió.
La decisión de la FIFA afecta especialmente a Bogotá, capital colombiana, ubicada a 2.640 metros sobre el nivel del mar, y era precisamente una de las ciudades postuladas por el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Luis Bedoya, para ser la sede de las próximas eliminatorias mundialistas.
Colombia postuló además a ciudades como Manizales (2.126 metros de altura), Medellín (1.486), Cali (995) y Barranquilla (a nivel del mar), que fue en años pasados la principal "casa de la selección", en donde Colombia se clasificó a la fase final de los Mundiales de Italia, Estados Unidos y Francia.
Malestar en Ecuador
Gran malestar ha causado en Ecuador la decisión que adoptó hoy la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA) de prohibir la disputa de partidos internacionales en ciudades con más de 2.500 metros sobre el nivel del mar.
La sede de Ecuador para las eliminatorias sudamericanas del Mundial de Sudáfrica 2010 es Quito, ubicada a 2.850 metros sobre el nivel del mar, y es también la sede de los clubes de la Primera División local: Deportivo Quito, El Nacional y Liga Deportiva Universitaria de Quito (LDUQ).
El presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), Luis Chiriboga, aseveró vía telefónica desde Europa, a donde asistió para la reunión mundial que sostiene la FIFA que aún no tiene una información oficial sobre el tema.
Sin embargo, Chiriboga dejó entrever su malestar si se confirma que efectivamente la FIFA tomó dicha resolución, puesto que complicaría la planificación a la selección ecuatoriana con vistas a las eliminatorias sudamericanas.
Para el colombiano Armando Osma, ayudante técnico del seleccionador local, su compatriota Luis Fernando Suárez, la medida es preocupante porque la altitud en Sudamérica es parte de la cultura del fútbol. "Tenemos a la cordillera de los Andes, que en su recorrido deja cantidades de ciudades por encima de los 2.500 metros, que se han beneficiado a nivel social por el fútbol, por lo que veo muy complicada esa determinación", precisó Osma a Efe.
También aseveró que la medida no sólo afectará a la selección de Ecuador, sino a todas aquellas que tienen sus sedes reconocidas en ciudades con altura y no por sacar un beneficio en el orden físico. "Si la FIFA determinara esta medida porque se atentaría contra la vida jugando sobre los 2.500 metros, si la mente no me falla, nadie ha muerto en un partido de fútbol en la altitud", añadió.
Osma insistió que la medida es muy arriesgada "porque cambia la historia del fútbol. Si la FIFA ha pasado los 100 años, el fútbol en Sudamérica también tiene grandes clubes que tienen muchos años de vida, por lo que esa consideración la considero ligera", subrayó.
Por su parte, el uruguayo Lorenzo Carrab, que también forma parte del cuerpo técnico de la selección local, aseveró que Ecuador logró clasificarse para los mundiales de Corea del Sur y Japón 2002 y de Alemania 2006, "por el buen equipo que tuvo, y no por los efectos de la altura".
Incertidumbre en Perú
La decisión de la FIFA ha causado incertidumbre en Perú, donde se había planificado jugar las eliminatorias para el Mundial de 2010 en el estadio del Cuzco, ubicado a 3.400 metros sobre el nivel del mar.
Los comentaristas locales aseguran que la decisión se tomó por "presión" de federaciones sudamericanas como las de Argentina y Brasil y que eso puede hacer que se frustren las pretensiones de llevar los partidos a la antigua capital del Imperio de los Incas.
También se señala que la determinación FIFA ha sido "muy meditada" y se ha dictado "para perjudicar" directamente a países con un fútbol poco poderoso, como Perú y Bolivia, pero mostrar "respeto" a una potencia como México.
Ese argumento se basa en que muchos de los estadios mexicanos no superan los 2.500 metros y, en ellos, sí se podrá disfrutar de los torneos y partidos internacionales.
En medio de esa incertidumbre, y ante el mutis general de los dirigentes de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), la prensa local sugirió la posibilidad de que los encuentros se llevan a la también ciudad andina de Arequipa, en el sur del país.
Y es que la decisión de la FIFA puede favorecer la elección del estadio arequipeño, ubicado a 2.400 metros y donde ya se disputó la final de la Copa Sudamericana de 2003, que ganó el Cienciano del Cuzco al Ríver Plate de Argentina.
Pero la decisión de jugar los partidos en ciudades de altura no sólo tiene detractores en otras federaciones sudamericanas, sino también entre muchos de los "legionarios" peruanos, que se muestran preocupados ante esa posibilidad.
Este asunto fue puesto nuevamente en el debate hace dos días por Paolo Guerrero, el goleador del Hamburgo de Alemania, quien manifestó su desacuerdo y, en un claro reto a los dirigentes y el seleccionador Julio César Uribe, dijo que serán los jugadores los que decidirán.
La propuesta ha sido impulsada por el presidente de la Comisión de Selecciones, Juvenal Silva, quien en su condición de presidente del Cienciano apunta a aprovechar las condiciones geográficas de su país -algo similar a lo que hace Bolivia- y, de refilón, promocionar a Cuzco, su ciudad natal.
Su anhelo recibió un espaldarazo con la elección de Uribe como seleccionador, en momentos en que este dirigía al Cienciano, en una decisión que fue muy cuestionada porque se anunció cuando todos apostaban por Juan Carlos Oblitas, quien, según se afirma, rechazaba alejar las eliminatorias de Lima.
La decisión de la FIFA ha abierto ahora una serie de interrogantes, entre ellas las de los detractores de Uribe, que consideran que Silva ha perdido el principal argumento para mantenerlo en el cargo: su disposición a llevar a los rivales "grandes" de Sudamérica al bastión andino donde el oxígeno escasea.
Un aspecto que, en sentido estricto, no sólo es una amenaza para los seleccionados extranjeros, sino también para nacionales provenientes del llano, como Guerrero, quien, de primera intención, se niega abiertamente a ir al hermoso Cuzco si no es para hacer turismo. A este descontento se han sumado otros reconocidos "legionarios", como Nolberto Solano, quien no ha sido convocado por sus abiertas discrepancias con Uribe y los dirigentes.
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La polémica no es ajena a otros figuras de la selección, como Claudio Pizarro (Bayern Múnich alemán ) y Jefferson Farfán (PSV Eindhoven holandés), quienes seguramente deberán pronunciarse en los próximos días.
En última instancia, tal ha sido el impacto de la decisión que se ha informado en fuentes extraoficiales que el presidente de la FPF, Manuel Burga, ha viajado de urgencia a Zúrich para presentar un reclamo formal. Se asegura que Burga no está sólo en su cruzada, sino que lo apoyan los dirigentes de las federaciones de Bolivia, Ecuador y Chile, que también serían afectadas por la medida y buscan que la posibilidad de jugar en altura reciba una nueva dosis de oxígeno.



