Jean-Marie Pfaff

"A Casillas le veo un pelín estancado"

Directo, sin pelos en la lengua pero con una educación exquisita, el que fuera gran portero belga analizó para AS sus enfrentamientos ante España y el actual fútbol español.

El mítico guardameta, fiel a su estilo.
Aritz Gabilondo
Redactor jefe
Aritz Gabilondo (San Sebastián, 1980) es redactor jefe de fútbol internacional de AS. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, empezó su carrera en El País y desde 2002 trabaja en AS. Ha cubierto Mundiales, Eurocopas y Juegos Olímpicos para este diario. Es comentarista de fútbol internacional en Cadena Ser, Movistar+ y Mediaset.
Actualizado a

Cuántos años, Jean Marie. ¿Qué le trae la vida?

Pues ahora me dedico en cuerpo y alma a mi familia y tengo mis negocios particulares.

¿Y el fútbol, no le tira algo?

Sí, pero me centro exclusivamente en mis asuntos.

¿Los dejaría por regresar al fútbol como técnico o así?

Según como fuese la propuesta. Tendría que estudiarla.

¿Si hay un partido en la tele lo ve? ¿Sigue conservando la afición por este gran deporte?

Sólo los de Champions. En esos hay buen nivel. En los de la Liga belga ya sé qué equipo va a ganar antes de que comience. Así que ni siquiera los veo.

Pues entonces habrá visto mucho a Iker Casillas. ¿Qué le parece como portero?

Un supertalento que entró muy joven en el Madrid y eso dice mucho. Creo que no han trabajado con él lo suficientemente bien, porque le veo un pelín estancado. Además, los fallos no son visibles en un gran club. Puedes tener un error, pero si tu equipo marca tres goles no es relevante. Los grandes no necesitan un buen portero. Tampoco le veo suficiente madera de líder.

¿Qué guardameta español le gusta entonces?

Reina tiene buena mentalidad. Se entrena más que el resto y es agresivo. También me gusta Valdés. Pero ahora no hay porteros como los de antes. Schmeichel, Zubi, Dassaev, Arconada... nada que ver con lo de ahora.

¿Considera que Arconada fue mejor que ahora Casillas?

Sí. Hay una gran diferencia y es que Casillas juega en el Madrid y Arconada lo hacía en un club modesto, la Real Sociedad. Él tuvo que luchar y ganó muchos puntos para su equipo. Diría que Reina se le parece más.

Sabrá que en España aún es famoso por eliminarnos del Mundial del 86 en cuartos en los penaltis. La parada a Eloy. ¿Cómo recuerda aquel encuentro?

Casi todos los mexicanos iban con España. El partido se disputó en Puebla y, pese a que mucha gente nos había cogido simpatía tras victorias meritorias como la lograda ante la URSS, recuerdo que el ambiente era muy favorable para España. Parecía que jugaban en casa. Con respecto al choque en sí, sabíamos que los españoles iban a ser un rival complicado y difícil. Y eso que considero que su Selección es más peligrosa en los dos o tres primeros partidos que en los encuentros decisivos. A partir de octavos y cuartos siempre se ponen muy nerviosos.

No fue el caso, porque España venía de golear en octavos 5-1 a Dinamarca con cuatro goles de Butragueño...

Sinceramente, no vi ese partido. Después de nuestro encuentro de octavos me fui a comentar el choque a una cadena de televisión y comí una ensalada en mal estado. Tuve una infección y estuve varios días en cama.

Pero le dirían algo sus compañeros y técnicos de lo que se les avecinaba para cuartos, ¿no?

Sí, me comentaron que habían visto a un gran Butragueño. He de reconocer que se me ponían los pelos de punta al enfrentarme a él, pero yo tenía confianza en nuestras posibilidades y me daba igual el rival.

El caso es que al final decidieron los penaltis y ahí usted fue el mismo de siempre.

Todos los penaltis de aquella tanda estuvieron bien tirados. El de Eloy también. Yo tenía una estrategia, aunque no tenía ni idea de cómo los tiraban. Además de estar enfermo, arrastraba problemas en el tobillo y tuve que afrontar los penaltis con un vendaje. Fue una de mis mejores tardes. También durante el encuentro. Nos adelantamos con un golazo de Ceulemans, un tanto que hoy en día ya no se ve, con una buena incorporación del lateral y un remate perfecto, y el empate de España me frustró, porque no vi el balón en ningún momento.

¿Observó especialmente nervioso a Eloy a la hora de que le lanzase el penalti?

Estaba algo nervioso, sí, pero tenga en cuenta que de los cinco penaltis acerté el lado de cuatro. En todos había estado cerca. El de Eloy fue un poquito más bajo y lo pude parar. En mi carrera detuve penaltis a Van Basten y Brehme. Así que pienso que los penaltis que no detenía eran imparables (risas).

¿Qué le parecía el equipo español de aquel Mundial?

España daba miedo a nivel individual, como ahora, pero es algo que dura sólo los primeros minutos. Después se cansan demasiado rápido. Y en cuartos y semifinales es básico aguantar bien físicamente. Butragueño nos creó peligro en las primeras acciones, pero luego ya no.

¿No le gusta el estilo de juego que caracteriza a España?

Sí, claro que sí. Los aficionados son muy positivos y les gusta mucho que sus jugadores tengan calidad. A mí me hubiera encantado jugar en algún club español, porque se valoran las cualidades de los futbolistas.

Pues hay quien piensa en España que aquel equipo del 86 ha sido la mejor generación que haya existido en su país. ¿También se piensa de Bélgica?

No se puede comparar. Entre el 80 y el 90 salieron muy buenos jugadores belgas y también hubo éxitos a nivel de clubes. Pero a su vez perdimos una oportunidad histórica de sentar las bases de una profesionalización en la mentalidad del futbolista y de la Federación belgas. En el equipo del Mundial del 86 éramos más amigos que profesionales.

¿Y de España?

Su país siempre ha estado ahí, ha tenido buenos jugadores y ha estado presente en las fases finales. No creo que aquella generación fuera mejor que otras.

¿Hablamos de semifinales o prefiere obviar el asunto?

No jugamos contra Argentina, jugamos contra Maradona. Tuvimos mala suerte. El primer gol fue un error mío. No debí salir. Maradona estuvo muy suelto todo el partido. De haberle cubierto Ludo Coeck (fallecido en accidente de tráfico el año anterior), como ya hizo en el Mundial del 82 en España, hubiese sido una historia bien distinta.

Poco después de aquel Mundial la afición española volvió a odiarle tras visitar el Bernabéu con el Bayern y parar todo lo imparable, ¿se acuerda?

¡Qué partido! Cuanta más gente había viéndome, mejor jugaba. El público estaba tenso tras lo del Mundial, pero la grada del Bernabéu es agradecida. Cuando hacía una buena parada exclamaban. Les gustaban los futbolistas de calidad. Fue uno de mis mejores partidos. Perdimos 1-0, pero bien pudieron ser seis o siete.

Después, en el partido de vuelta, lograron remontar y pasar...

Si juegas ante el Madrid en el Bernabéu tienes un noventa por ciento de posibilidades de perder. La suerte es que había una vuelta y logramos remontar. Después perdimos la final de aquella Copa de Europa contra el Oporto. Estoy seguro de que el Madrid la hubiera ganado fácil.

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Entre Mundial y Copa de Europa, ¿entiende que la afición española le tenga atravesado?

En el fútbol todos quieren ganar. Yo era un ganador nato. Hacía mi trabajo. El Bayern, el Madrid, España y Bélgica eran grandes equipos, pero una veces gana uno y otras, otro.

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