Copa del Rey | Sevilla 2 - Deportivo 0

La máquina de Juande colecciona otra final más

El Sevilla se mete en una final de Copa 45 años después

<b>ÉXITO. </b>El grupo de Juande Ramos certificó anoche el sueño de clasificarse para la final de la Copa con un dominio aplastante.
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Las futuras generaciones de sevillistas recordarán con pasión los exagerados logros que ya acumula el actual Sevilla. Una máquina creada para ganar y hacer feliz a su gente. Anoche, después de arrasar y casi humillar al Deportivo con su actitud ambiciosa, destrozó la estadística negra que la entidad arrastraba desde 1962. 45 años después, curiosamente cuando hoy se cumple un año de la consecución del título europeo, el Sevilla se coló en la final de la Copa de España.

El Deportivo se limitó a oler y sentir en primera fila el espíritu competitivo que desprende este Sevilla en cada uno de sus encuentros. Los gallegos recibieron un castigo durísimo en la ida y ayer fueron rematados sin piedad. La mentalidad sevillista no tiene sitio para la especulación y el Dépor sufrió esa superioridad. Pasó por el Sánchez Pizjuán sin amagar. Fue un juguete en manos de jugadores que no entienden de citas relajadas. Es como si los futbolistas del Sevilla vivieran aislados toda la semana y los soltaran en cada encuentro sin conocer la trascendencia o la ventaja que disfrutan. Siempre salen activados, con la misma intensidad, ajenos a argumentos externos que los inviten a tomarse un respiro. En definitiva: un e-qui-pa-zo.

Duda se encargó muy pronto de que el Deportivo no tuviera la mínima opción de enchufarse a la eliminatoria. Antes de cumplirse el minuto tres, el portugués acertó con la ejecución de una falta directa. "Sí, sí, sí, nos vamos a Madrid", cantaban en la grada los aficionados, que se tomaron el partido como un paseíto agradable al Sánchez Pizjuán, donde disfrutaron de una noche agradable para recibir otra buena noticia. El Deportivo, tras el primer tanto, abrió los brazos y se entregó descaradamente. Arizmendi y Taborda ni tocaron la pelota, Duscher y Filipe eran menos espectadores y el resto se limitaban a estar en el campo. Un balón de Cristian al palo y un lanzamiento de De Guzman que se envenenó por el camino fueron las únicas incursiones en territorio enemigo. Están a años luz de este Sevilla campeón. El gol de Chevantón era ya una anécdota. La máquina de Juande colecciona otra final más. La tercera de esta temporada.

Juande Ramos: "Ni el más optimista pensó en este éxito"

"Teníamos bien encarrilada la eliminatoria. El 0-3 era contundente, pero teníamos que jugar el segundo partido. Unas semifinales de la Copa del Rey no se juegan todos los días. Ni el más optimista podía pensar que hoy estaríamos aquí. Si hubiéramos descartado alguna competición, no estaríamos en dos finales. Esto nos viene a dar la razón a los que hemos apostado por llegar a lo máximo. Ahora, si morimos en la orilla, nos quedaremos con la satisfacción de disputar dos finales. Espero que hoy pase el equipo que más se lo merece. El Barça lo tiene más fácil".

Bodipo: "Cuando salí aún no me lo creía"

"Estoy triste por la derrota, pero contento por haber reaparecido. Me encontré bastante bien. Tuve una sensación de alegría enorme cuando entré en el campo. No me lo creía. Al final, dije, ya estoy aquí. Los siete meses y medio parado no me pasaron rápido, pero el tiempo que estuve en el césped, muchísimo. Ellos nos marcaron rápido y nos rompieron los esquemas. En la segunda parte estuvimos más entonados, pero ya no había nada que hacer con la eliminatoria. Le agradezco a la afición del Sevilla los aplausos que me brindó cuando reaparecí".

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El detalle: Caparrós no quiso hablar

Caparrós, que fue bien recibido en Nervión, no habló al final del partido por la bronca de su afición en la ida. Además, el presidente del Recre mostró ayer su interés por ficharle.

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