Visita a las Pirámides sin bajar del autocar
El cordón de seguridad hizo del paseo un colapso

El Barcelona pasó ayer en una visita relámpago por las Pirámides, la única de las maravillas de la Antigüedad que resiste el paso del tiempo. No le fue posible hacerlo de otra forma, debido a las grandes medidas de seguridad adoptadas por la organización, temerosa de cualquier incidente que dañara la imagen de Egipto.
La expedición blaugrana tuvo que conformarse con ver las pirámides de Keops, Kefrén y Micerino desde una de las explanadas próximas a los monumentos, y en apenas cinco minutos. El enorme cordón formado entre policías y otros miembros de seguridad convirtió el paseo matinal en un colapso, del que no se libró el ya de por sí caótico tráfico cairota.
Las carreteras de las Pirámides fueron cerradas al tránsito para hacer más fácil el paso del autocar del Barça, lo que convirtió los accesos adyacentes en un verdadero hervidero de vehículos. Aparentemente ajeno al tumulto que en todo momento les rodeó, así como a la grandiosidad del paisaje, Leo Messi comentó a la agencia Efe que la visita estaba siendo "bonita".
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Envueltos en todo momento por el griterío de la masa (con el Força Barça! como un mantra), los jugadores se refugiaron muy pronto en el autocar, al cobijo del aire acondicionado, desde donde aprovecharon para hacer algunas fotos, unos con sus cámaras digitales, otros directamente con el teléfono móvil.
En el hotel, ya de regreso del ajetreado paseo, la plantilla recibió otro baño de masas, esta vez a cargo de los niños de la escuela de fútbol que el Barça posee en El Cairo. Uniformados con los colores del club, los chicos egipcios recibieron a sus ídolos con emoción, pero apenas les vieron desfilar hacia las habitaciones, ansiosos por descansar tras la excursión.



