Ewerthon pone fin a una larga resistencia del Celta
Su salida mató a un rival debilitado sin Canobbio y Baiano

El Zaragoza continúa feliz en casa, donde regresó a la Champions con una victoria de puras eficacias finales, mucho esfuerzo intermedio y escasa inteligencia en el ataque. Ganó, pero tuvo que cantarle al Celta todo lo que sabía hasta dormirlo. Lo hizo Ewerthon, jugador concreto, con un par de goles en tres minutos. Ewerthon entendió que el partido estaba para dejarse de vueltas e ir a lo eficaz. Y no habrá muchos futbolistas en la Liga más dotados para algo así que el brasileño del Zaragoza, un tipo que ignora los episodios intermedios. Lo suyo es el final. Ewerthon abrió el melón de un trabucazo. Pegó la patada en la puerta de Corcuera. Partió la ostra con un martillo. Ningún otro delantero del Zaragoza había contemplado antes esa posibilidad obvia. Luego se puso sedoso y virguero en el segundo: le descolgó una pelota Diego y Ewerthon entró en el área filtrado entre Lequi y Tamas, con un recorte y un caño, incorpóreo.
El Celta había caído después de 76 minutos de resistencia filosa. Va a seguir viviendo ahí, en el abismo, pero Stoichkov está reuniendo argumentos. El Zaragoza pasó la tarde frito de darle vueltas a ese equipo bivalvo, que hacía el acordeón y la ostra, todo en uno: ocho jugadores reunidos en la línea frontal cuando el Zaragoza se demoraba en el manejo del bal y Nené de puntillista aventurero, hasta que se le murió el resuello. Las lesiones en menos de media hora de Canobbio y Baiano lo debilitaron mucho en ataque. Para ir más lejos, ayer el Celta hubiera necesitado a alguien como Stoichkov. No en el banquillo, sino vestido de corto. Pero el búlgaro miró alrededor y no encontró a nadie que se le pareciera un poco. Puso a Bamogo y Perera. Este último corrió demasiado para un ariete; respecto a Bamogo, Diogo le abrió su banda y la puerta de casa con un partido muy disperso y desatento, pero Bamogo se perdió por el camino o se encontró a Piqué. Ese central es como el Robin Hood de Errol Flynn: te lo quita todo y encima tiene una sonrisa encantadora.
Stoichkov "Nos pudimos llevar algo más"
Hicimos un buen partido. Sufrimos dos cambios imprevistos al principio por las lesiones y así se rompe la dinámica, pero estoy contento porque los jugadores lucharon y corrieron mucho a pesar del intenso calor y creo que pudimos llevarnos algo positivo para casa. El Zaragoza nos metió dos goles y ahí estuvo la clave. Tuvimos dos o tres ocasiones claras pero esto es fútbol y lo que importa son los goles".
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Víctor "La inspiración de Ewerthon resolvió"
Sabíamos que abrir el marcador era lo más difícil. Hemos hecho un buen primer tiempo, nos ha faltado pegada en el área pero fuera siempre teníamos intención. Quizá nos hemos desordenado en la segunda por el propio ansia de ganar. El calor era infernal, no se puede jugar con esta temperatura... Por suerte, hemos encontrado la inspiración de Ewerthon, que ha resuelto con dos grandes disparos".




