Sonrojo atlético
El Atlético perdió y lo hizo de la peor manera posible: sin jugar nada, fallando ocasiones claras y con dos expulsados. Un desastre. La Real siempre encuentra en el equipo rojiblanco a un amigo. Ayer le volvió a dar vida para la salvación. Anoeta sigue maldito.


Una vergüenza. El Atlético no sólo se jugaba ayer la UEFA sino posiblemente la Champions. Y es imperdonable que el equipo ofreciera el espectáculo que dio sobre el césped de Anoeta. La Real sólo tiene lucha y fe en su salvación. El resto, errores infantiles en defensa que pudieron ser decisivos. Pero los de Aguirre (ayer en el palco por lo que fue Ambriz quien dirigió al equipo) volvieron a darse el bacatazo, a mostrar una imagen indigna de un club con 45.000 abonados y dos millones de fieles a sus espaldas. Así no, así no se va a ninguna parte.
Luccin marcado. Luccin llamó tonto a Pérez Lasa frente al Mallorca. El colegiado le expulsó, pero los Comités le perdonaron. Quizá los colegiados han marcado a Luccin, el mejor rojiblanco en la temporada pero últimamente con la sangre demasiado caliente. Para los colegiados no hay perdón y le miran con lupa. Y él debería ser el primero en saberlo.
Manual de despejes. Con el Atlético en acción se puede ver cualquier cosa, algo inaudito, algo sorprendente... Un ejemplo: vimos a Perea, en el minuto 52, regalar con la cabeza un balón a Kovacevic para que hiciera el 2-0. En los manuales de benjamines y prealevines ya se dice que un despeje en el área debe mandarse fuera o a un lateral. Los de la Real tampoco se los leyeron: Ansotegi regaló otro gol a Torres en el primer tiempo. El Niño falló.
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La peña de Irún. José Ángel Vidal, presidente de la peña Torres de Irún, ofreció el sábado por la noche una cena con motivo de la visita rojiblanca a San Sebastián. Vidal, como tanto otros dirigentes de peñas atléticas, se dejan el alma semana tras semana para llevar el sentimiento rojiblanco lejos de Madrid. Muchas veces no es fácil hacerlo cuando los resultados no son buenos y el equipo hace el ridículo. Este próximo sábado el Atlético celebra el día de homenaje a su afición. ¡Y el equipo con estas pintas!
Cantalejo. No sé qué habrán visto en Medina Cantalejo para que sea internacional. Al Atlético siempre le cruje. Recuerdo un Alcoyano-Atlético de Copa (30 de noviembre de 2005). A Fernando Torres le dieron por todos los lados. Le llamaron de todo menos guapo. Ni una amarilla. Cuando el Niño protestó, tarjeta. Un mal árbitro suele expulsar a la gente por protestar y casi nunca por una entrada fuerte. Este colegiado quiere ser más protagonista que los jugadores. Un árbitro a la altura del encuentro, sí señor.



