Primera | Osasuna 1 - Recreativo 1

Un punto para la ilusión

Cruchaga evitó el triunfo del Decano en Pamplona

<b>SIN TODO EL BOTÍN. </b>El Recre notó la entrada de Cazorla en el campo. En la imagen, el asturiano pugna por un balón con el local Erice.
Gabriel Galán
Actualizado a

Huelva se ha acostumbrado a lo bueno esta temporada y por eso le sabe a poco el punto logrado en Pamplona. Su Recre tuvo muy cerca la victoria ante un Osasuna cansado por la resaca europea, pero volvió a pinchar en hueso. Tan cerca como que si Uche tuviera un pie más grande o Sinama menos fuerza en sus botas. Por eso, y por el gol de Cruchaga, el Decano continúa sin engancharse a los puestos europeos.

El delantero francés tenía claro desde el primer minuto que quería erigirse en el protagonista del encuentro. Y lo consiguió. Primero, avisó a Ricardo con un disparo que se fue alto por poco, y después remató fuera cuando muchos ya cantaban gol. Sólo pasaban 15 minutos y Huelva sonreía. Todo fue un espejismo. Osasuna apretó los dientes y encerró al Recre en su área. Romeo no hizo olvidar a Soldado y demostró por qué no es titular. Falló lo infallable por dos veces, con la ayuda de López Vallejo, que estaba como en casa.

Entre tanto acoso, media Pamplona pidió penalti por unas manos de Barber dentro del área visitante. La otra mitad se acordaba de la familia de Velasco Carballo. Ziganda también, aunque en menor medida. No sirvió de mucho su protesta. Sólo para poner más nervioso aún al colegiado madrileño.

El Osasuna continuaba su asedio a la meta del Recre, que achicaba balones una y otra vez sin encontrar destino en la delantera. Incluso reclamó gol tras una falta de Webó a Mario. Ahí se acabó el empuje local en la primera mitad.

Tras la reanudación, Marcelino dio con la tecla para que el partido cambiara de rumbo. Barber y Jesús Vázquez se hacían dueños y señores en el centro del campo y Sinama se movía entre líneas como pez en el agua. En una jugada de tiralíneas, el francés superaba a Ricardo con un disparo por alto. El Recre se situaba en esos momentos en zona UEFA.

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Pero la alegría duró muy poco. Unos tres minutos. Cruchaga se elevó (con ayuda de la mano) por encima de Barber y cabeceó sin obstáculo a las mallas de López Vallejo. El empate era justo en ese momento, pero pudo cambiar después. Cazorla se echó el equipo a la espalda y se notó. Ricardo paró a bocajarro un remate de Sinama poco antes de la gran jugada. En un balón largo, el delantero francés se plantó solo ante el meta local y cedió el balón a Uche. No había nadie entre el nigeriano y la portería, pero el balón se fue largo. Por un pie, que dirán algunos.

Ahí murió el partido. Osasuna no tenía fuerzas y el Recre daba por bueno el punto. Un empate que le mantiene otra semana más a las puertas de Europa. Ahora esperan Zigic y compañía. Una nueva final en la lucha por la UEFA.

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