Segunda | Sporting 2 - Castellón 2

Omar salvó los muebles

El ariete rojiblanco logró el 2-2 con una gran chilena

<b>FELIZ GOLEADOR. </b>Omar se besó repetidas veces la muñeca de su mano derecha después de conseguir un golazo de chilena.
Manuel Rosety
Redacción de AS
Actualizado a

Cuatro goles adornaron un partido con poco fútbol y que finalizó con un empate que mantiene la incertidumbre en la clasificación tanto para el Sporting como para el Castellón.

El partido tuvo un inicio algo embarullado, con mejor posición del equipo local en el campo, pero con dificultades en la llegada. El conjunto visitante mantenía el tipo en defensa, a la espera de algún pelotazo a la zona de Nazario. Preciado tuvo que modificar su dibujo con la lesión de Chus Bravo, lo que le obligó a retrasar a Míchel y descapitalizar el centro del campo, aunque en la primera llegada a portería, Jairo se estrenó como goleador rojiblanco, ante la fragilidad y pasividad de la zaga castellonense.

El gol espoleó a los visitantes, que adelantaron sus líneas y se apoyaron el control del centro del campo que había asumido Pendín. El equipo de Moré hacía más aproximaciones a la zona de Roberto. Un remate de Mora salió desviado por poco, pero no un disparo de Antonio López, tras un desafortunado rechace de Sastre que tocó en Joni.

Con el empate, el Castellón ganó en tranquilidad, mientras que los rojiblancos, sin centro del campo, se diluían en pérdidas de balón, sin confianza para elaborar jugadas, incapaces de dar tres pases seguidos. Sólo un cabezazo de Jairo y otro remate de Barral, ambos sin puntería, precedieron el descanso.

La segunda parte resultó muy aburrida. Al Castellón parecía servirle el punto, mientras que el Sporting era una caricatura de equipo. Jairo no encontraba el sitio y Barral andaba a su aire. Las bandas no funcionaban y no había sentido del juego. El Castellón, mucho más tranquilo, mantenía el orden defensivo ante el descontrol del rival. Aunque no hacía daño en los contraataques, Natalio, en posición clara de fuera de juego, ganó la espalda a Míchel, para superar a Roberto en su salida. El equipo de Moré encontraba un premio excesivo.

Noticias relacionadas

El partido experimentó un cambio claro con la entrada de Omar en juego y también con la marcha de Dani Pendín. El rojiblanco aportó movilidad con su juego explosivo, mientras que el rival perdió fuerza en el centro del campo sin el hispano argentino.

El último cuarto de hora fue la mejor fase de los rojiblancos. Al menos, en la que pusieron más entusiasmo, buscaron las bandas y trataron de encontrar espacios libres entre una defensa castellonense algo lenta. Omar marcó un gol para enmarcar. El avilesino paró el balón en un pase de Canella y resolvió la jugada con una chilena que superó a Oliva. El tanto evitó la tragedia que se mascaba en la parcela rojiblanca. Después, los últimos minutos fueron de presión gijonesa, pero sin movimiento en el marcador. Tampoco hubiera sido justo.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados