"Ahora no hay que tener vértigo a las alturas"
El director deportivo celebra el extraordinario momento del Zaragoza. Pardeza habla de humildad, pero no rebaja la ambición: "No podemos asustarnos en estos momentos".


Quedan nueve jornadas y el Zaragoza es cuarto. Ahora sí que la Champions es una posibilidad real, al alcance...
Es evidente que nos hemos puesto en el tablero y quedan sólo nueve partidos. Va a estar complicado, pero sería del género tonto no pelear por esa posibilidad. Nos hemos ganado el derecho a soñar con la Liga de Campeones.
El rendimiento del Zaragoza ha superado hasta los cálculos más optimistas.
En julio y en agosto, cuando todo esto se fue perfilando, pensábamos que con este técnico y esta plantilla podíamos estar arriba, pero no sabíamos a que altura. Queríamos, por lo menos, estar en la pelea por la Copa de la UEFA, pero yo creo que nadie podía pensar en que la respuesta iba a ser tan extraordinaria.
¿El partido frente al Barça fue el mejor del Zaragoza en toda la temporada?
Rotundamente sí. Y por muchos motivos. Nos enfrentamos al líder, al equipo que mejor juega, al más difícil de contrarrestar... Y la reacción del equipo fue de sobresaliente. Todo resultó extraordinario: el planteamiento táctico, el derroche físico, la exhibición técnica, el carácter. Es el partido más redondo que hemos hecho esta temporada. Sin duda. Hasta ahora habíamos tenido altibajos en casi todos los partidos, picos de rendimiento muy claros, pero el del sábado fue un partido completísimo. Y es una grandísima noticia porque se ha dado en la recta final, cuando todo es más difícil.
¿No cree que la exhibición del Zaragoza se ha minusvalorado fuera de Aragón? Se ha hablado más de los deméritos del Barcelona que de los aciertos del Zaragoza.
Eso son prejuicios críticos que rodean a las derrotas de los equipos grandes. El aparato crítico se pone siempre en los méritos o deméritos del equipo grande, pero a nosotros no nos debe preocupar. Ese es un tic informativo que no se puede cambiar. Lo que resulta inapelable es que el Zaragoza fue mejor en todo. Todo lo hicimos mejor que el Barcelona. Nos gustaría que alguna vez se pusiera el acento en nuestros méritos, pero, insisto, en que no debemos preocuparnos.
¿Y de aquí al final qué se puede esperar del Zaragoza?
Yo creo que lo más importante es mantener la misma línea espiritual y no caer en arrogancias o vanidades estúpidas. Hay que mantener la misma actitud humilde y no tener vértigo a las alturas. Debemos conseguir un equilibrio entre la modestia y la humildad y no asustarnos por el objetivo que ahora hay al alcance de la mano. Ahora viene el grupo de partidos decisivos. Llega la hora de la verdad para todos.
Lo que no deja de crecer es el objetivo que se le viene marcando de forma externa al Zaragoza. Primero fue la Copa de la UEFA, después la Liga de Campeones y ahora ya se ha empezado a hablar incluso del título de Liga...
Ese ha sido un fruto prohibido para el Zaragoza en sus 75 años de historia. Matemáticamente estamos a tiro, pero estamos condicionados por lo que hagan tres equipos que aún nos sacan bastantes puntos. No debemos prohibirnos ningún sueño, pero tampoco nos podemos volver locos. Vamos a ir poco a poco, partido a partido. Luego, el desarrollo de los partidos ya nos irá diciendo.
Quizá la ventaja del Zaragoza sobre el Barcelona, el Sevilla, el Real Madrid y el Valencia es el entusiasmo de su afición, el grado tan extraordinario de comunión que se ha alcanzado.
Esa es otra de las grandes noticias de esta temporada. Yo no había visto hace muchísimo tiempo nada parecido. Este grado de comunión, de entrega, de encarnarse en un mismo aliento, es casi inédito en la historia del Zaragoza. Y sólo puedo tener palabras de agradecimiento para la afición. Que siga así, porque al equipo le da un aliento insuperable y también porque es la mejor forma de vivir un partido de fútbol. Es una forma de engrandecer la fiesta. El espectador de La Romareda es ahora más activo que nunca.
Vayamos con el primer nombre propio: Andrés D'Alessandro. Su actuación frente al Barça fue espléndida. Hace dos meses que su rendimiento es más que notable, pero su futuro todavía sigue en el aire.
Estamos muy contentos con Andrés. Lo hemos dicho mil veces. Tiene todas las posibilidades del mundo de seguir en el Zaragoza.
¿Y Óscar?
El club está convenido de que va a renovar. Estamos esperando a resolver tres o cuatro flecos que todavía faltan para cerrar el acuerdo.
El club también ha manifestado su clara intención de ampliar el contrato de Sergio García. ¿Existe ya algún avance en la negociación?
De Sergio digo lo mismo que de Óscar. La intención del Zaragoza es ampliarle el contrato, porque debe ser uno de los pilares de futuro del equipo. Para él éste año ha sido muy importante y espero que la negociación que tenemos abierta se resuelva positivamente.
¿Y Diogo? Su agente ha complicado un tanto el acuerdo y han surgido rumores de que el Barça está detrás.
Eso es absolutamente infundado. Es importante que la gente sepa que el Zaragoza no se presta a ningún juego y que no va a ser trampolín para nadie. La apuesta por Diogo es para que siga aquí. No queremos hacer negocio con Diogo. Lo que queremos es que siga aquí muchos años.
Todavía más rumores circulan en torno al futuro de los Milito.
Lo rumores forman parte del fútbol, son casi su primera piel. Pero la actitud de este Zaragoza es crecer con buenos jugadores y no descapitalizarse deportivamente cada año. Es imposible adivinar el futuro, pero el club no quiere vender a nadie. Y me gustaría que esto quedara muy claro. A veces resulta inevitable que un jugador se marche, pero no seremos nosotros los que lo propiciemos. Ese estrés de tener que vender cada año al mejor resulta insoportable y no conduce a nada.
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Queda también pendiente el futuro de Piqué...
Esa es una decisión que depende del Manchester y que no debe tardar mucho en producirse. Nosotros ya le hemos anunciado que queremos seguir contando con él.



