"Cinco minutos premiaron tres meses de sacrificio"

Domingo, 8 de abril de 2007. Ono Estadi en Palma de Mallorca.
18:45h: Óscar Trejo, futbolista argentino de 18 años, salta al terreno de juego para debutar en la Liga con el Real Mallorca sustituyendo a su compañero Víctor Casadesús. El marcador refleja 1-0 a favor del equipo mallorquinista que con algunos agobios inicia el tiempo añadido que queda de partido. Cuatro minutos después, Trejo controla el balón en campo contrario, hace un doble regate para dejar atrás a dos defensores del Getafe, el balón le queda en la pierna izquierda y tira ajustado al palo izquierdo para batir a su compatriota Abbondanzieri. 2-0 y final del partido. Trejo es sepultado por sus compañeros de equipo.
Esta es la breve historia de cinco minutos de gloria para un chaval argentino que llegó al Mallorca en el pasado mercado invernal y que hasta el domingo no debutó con la camiseta bermellona.
Hace una semana viajó con el equipo a Madrid, pero se quedó en el banquillo. Esta vez, Manzano le dio la oportunidad de estrenarse en Palma en unos minutos de tiempo añadido que el jugador no olvidará nunca. Nada más acabar el partido, afirmaba en Radio Mallorca que éste había sido un "momento soñado. Si le preguntas a cualquier chico, todo lo que sueña es debutar y meter un gol y nunca se me había pasado por la cabeza el hecho de entrar en el campo y marcar un gol con tan poco tiempo por delante, por eso digo que mi debut ha sido un sueño hecho realidad".
Trejo analizó posteriormente y con algo más de frialdad que llevaba "tres meses en Mallorca en los que me ha tocado vivir momentos malos, pero por suerte todo el sacrificio de ese tiempo tuvo premio en sólo cinco minutos", y afirmó estar "muy contento y disfrutando del momento vivido", un momento que no olvidará como lo refleja al relatar su gol: "La jugada salió perfecta, hice la gambeta y el balón me quedó en la pierna izquierda con la que pude tirar esquinado y con la suerte de que entró".
La celebración fue una explosión de alegría. Trejo recorría el campo buscando en la grada "a mi mamá y mi papá para dedicárselo, pero no les encontraba", por lo que rompió a llorar y se echó las manos a la cara hasta que sus compañeros acudieron a felicitarle.
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La plantilla, contenta por él
Según Nunes "llevaba mucho tiempo entrenando sin poder jugar y con muchos nervios acumulados por lo que estoy seguro de que sintió un montón de alegría. Estamos muy contentos con él". Víctor Casadesús añadió: "Es un chico de 18 años que se lo merecía, está entrenando a tope desde que llegó y estamos muy contentos por él". Según Héctor, "Es un chico con la cabeza muy bien amueblada para su edad y se lo merecía".El debut ya está firmado con letras de oro, ahora hay que esperar que este chico de 18 años siga trabajando para hacerse con un sitio en el futuro del Real Mallorca.




