Primera | Espanyol

El club exige saber en siete días si De la Peña se queda

Ultimátum de Herrera, "disgustado" con su representante

<b>VAIVENES. </b>Iván se lució en Valencia, pero puede marcharse pronto.
Iván Molero
Redacción de AS
Llegó al Diario AS como estudiante en prácticas en 2002, y desde que se licenció en Periodismo por Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull, se ha especializado en la información del Espanyol, sobre el que también ha co-escrito libros, todo ello atendiendo al seguimiento de otros equipos, deportes y eventos desde la delegación de Barcelona.
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El españolismo vive de contrastes. El sábado, presenció una exhibición de asistencias de Iván de la Peña, que no sirvió para puntuar en Mestalla. Ayer por la mañana, el futuro del cántabro se maleaba como el viento que azotaba la Ciudad Deportiva mientras a unos metros, ajeno a la cuestión, el Espanyol B doblegaba a Osasuna B. Una renovación que parecía verbalmente zanjada se ha convertido en un plato difícil de digerir, a juzgar por el discurso -sosegado pero pesimista- de Paco Herrera. El director deportivo tuvo que atender a la prensa después de la negativa de Dani Sánchez Llibre, que también se hallaba en Sant Adrià siguiendo el matinal deportivo.

Antes de entrar en materia, sepan que la síntesis de la historia es la siguiente: el representante de Iván de la Peña, Manel Ferrer, dispone de una semana de plazo para responder al Espanyol. El club ha lanzado su última oferta ("hemos llegado al máximo en todos los sentidos"), por lo que quiere saber si el cántabro continuará o, por el contrario, aceptará una de las ofertas que tiene sobre la mesa (la más jugosa económicamente, por supuesto, procedente del Levante). En función de la respuesta, Herrera se congratulará o comenzará a rastrear el mercado con carácter de urgencia para encontrarle un sustituto. Hasta la fecha, aseguró Herrera, "no se han buscado alternativas porque la única que hay es el propio De la Peña".

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El motivo de la premura españolista, del ultimátum, no es otro que las continuas manifestaciones de Manel Ferrer en los medios de comunicación. "Él nos pidió demorar las negociaciones hasta final de temporada, y nosotros aceptamos. Pero le dije que en ese plazo sobraban las declaraciones... y dos días después habló. Así que, aunque ya no me sorprende nada, estoy disgustado", reconoció Herrera.

¿Están contados entonces los días de Iván en el Espanyol? A juzgar por el tono de Herrera, será difícil. Pero el jugador tiene la última palabra, por encima incluso de los valores que defienda su propio agente.

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