Jónatas limpia su imagen: "Pido perdón al vestuario"
Jónatas Domingos volvió a la sala de prensa dos semanas después de haberse fugado a Brasil sin permiso: "La familia es lo primero". De su discurso se desprende una tristeza que no le permite disfrutar de su profesión. Tiene tres meses para que la afición y el vestuario le perdonen.

Dicen que "no hay perdón sin arrepentimiento", así que el "pido perdón pero no me arrepiento de nada" de Jónatas Domingos no puede disculpar de ninguna de las maneras su actitud de fugarse sin permiso a Brasil. "Mi familia es lo primero. Siempre tengo un billete abierto para marcharme a Brasil. Si quisiera me iría mañana mismo", dijo ayer ante los medios de comunicación.
El club le abrió las puertas de la sala de prensa una vez finalizado el plazo de diez días en el que podía presentar alegaciones al expediente que le han abierto. No lo ha hecho, así que se espera que Blas Alascio, instructor del caso, le imponga una sanción el próximo lunes.
La causa.
"Me marché pensando en mi familia. Ni siquiera llamé a mi madre. Sé que hice mal pero lo volvería a hacer", insistió. La pregunta era inevitable: ¿qué pasará cuando acabe la temporada? "Pues que volveré a Brasil a finales de junio y espero que mi padre esté mejor. Dejaré mi futuro en manos de mi representante". Casi con toda seguridad, Jónatas abandonará el Espanyol el 30 de junio pese a que tiene contrato firmado hasta 2010. Y mientras tanto, "espero volver a ser un jugador importante para el Espanyol pese a que las cosas no me han salido bien hasta ahora. Quiero ponerme en forma para lo que resta de temporada".
Sus buenos propósitos deberán tener la complicidad de un vestuario que deberá ir entendiendo poco a poco sus reacciones. ¿Le han perdonado? "He pedido disculpas al vestuario. He hablado con algún compañero, también con Raúl Tamudo, el capitán. Mis compañeros han de entender que lo estoy pasando mal". Y no parece que haya vuelta atrás en su día a día en Barcelona: "No es tan sencillo que mi familia se venga a vivir aquí. A mi padre le costaría mucho cambiar sus hábitos".
Busca la forma.
Ernesto Valverde ya dijo el martes que no se iba a llevar a Jónatas a Valencia. El futbolista sigue confiando. "Ojalá pueda ir", para que pueda seguir cambiando una suerte que le ha sido esquiva desde que aterrizó en Barcelona: "No he estado demasiado acertado aunque, en las últimas semanas, me sentía muy bien. Quiero ser importante y sé que tengo que trabajar fuerte para ello y olvidar las lesiones, los problemas de adaptación y el secuestro de mi padre".
Noticias relacionadas
A Jónatas se le nota más sonriente que de costumbre. Sin embargo da la impresión que esconde tras esa mística timidez un problema irresoluble: la saudade, una añoranza de la que no se puede despegar ni siquiera cuando golpea el balón. Muy bien, por cierto.
Los meses de Jónatas como perico están contados pese a que insiste en que "nunca he dicho que me quiera marchar". El brasileño tuvo palabras de cariño, pero pocas, hacia el gran Dani Ballart, un consejero con paciencia.



