El clásico llegador con mucho peligro


Debutó con solo 18 años en el Brondby y allí marcó trece goles en su última temporada, una excelente cifra para un centrocampista. Llegó al Auxerre para convertirse en decisivo, y en la selección danesa es pieza importante por su potencia y llegada al área. Jugador ofensivo, en ciertos aspectos Thomas Kahlenberg recuerda a Gerrard o Lampard, aunque por supuesto algunos escalones por debajo en su nivel. Ante Islandia hizo un par de jugadas que le definen, tirando paredes para avanzar hasta el área con la cabeza levantada. No es un hombre de banda, aunque allí le quisieran colocar en el Auxerre como sustituto de Kalou, y Morten Olsen le ha encontrado el sitio por delante de Poulsen, muy cerca de Jorgensen y por detrás de Tomasson. Crecido en el modesto Hvidovre, nada más llegar al Brondby le dieron el número siete de John Jensen, y la lesión de su compañero Morten Wieghorst le permitió acudir a la Eurocopa 2004 ante la sorpresa de todos. Había realizado una excelente Eurocopa sub-21, con goles en cada uno de los tres partidos e instalado como uno de los mejores centrocampistas del torneo junto a los también daneses Martin Begvold y Rasmus Wurz, un mediocentro que pelea con Poulsen por el puesto mañana. Pero el indiscutible es Kahlenberg, líder de asistencias de la liga francesa en su primera temporada y, junto a Ribery, elegido jugador revelación. Cierto que le está costando mantener su nivel en los últimos meses, pero es un hombre a tener en cuenta, tanto como Jorgensen, Rommedahl o Tomasson. Y sólo tiene 24 años.



