Del Nido: "Pelearemos con el Barça... y ganaremos"
Preside el mejor club del mundo, según reconocimiento que otorgó al Sevilla la Federación Internacional de Historia y Estadística, tal y como José María del Nido se encarga de recordar. Sin embargo, el objetivo no se queda ahí. Quiere Liga, Copa y UEFA. Todo.

José María del Nido Benavente no ha cumplido aún los 50 años, lo hará el próximo 6 de agosto. Su edad es un dato significativo, aunque no sabría decir si sorprendente o no, porque Del Nido, como otras pocas personas, no aparenta una edad concreta e igual podrías pensar que es un joven curtido o un veterano bien conservado, entre los 30 y los 60, seguramente favorecido por la indeterminación de una alopecia rotunda y prematura. Bronceado por el sol o por los genes, Del Nido es más estilizado de lo que se intuye en la televisión y luce lo que podríamos llamar el talle sevillaní, esa elegancia medio torera de los flacos sevillanos.
Por edad y oficio, letrado, José María del Nido es lo que se conoce por un profesional liberal tocado por el éxito y la suerte, según confirma el hecho de que fuera agraciado con 300.000 euros en la lotería de Navidad y como señala el interesado en propia definición: "Soy abogado y de los buenos, no le quepa duda". Un tipo de presidente que se hace sitio en nuestro fútbol (abogados son Calderón y Laporta, además de afortunados) y que afronta su responsabilidad con espíritu modernizador, estilo personal y unos resultados que son incuestionables.
Su visita al Foro Ferrándiz-AS se acogió con interés y cierta precaución, pues desde la distancia parece que Del Nido se acompaña de los tambores de la centuria romana. Y da un poco de miedo, aunque se disipa pronto. Se trata de un hombre más áspero que dulce, pero claro y preciso, sin otra licencia literaria que los refranes que tanto utiliza. Sobrio. Vestido con traje azul y corbata roja, uno tiene la sensación de que Del Nido no debe tener verde ni la esperanza.
Después de una presentación de Pedro Ferrándiz, que admitió que el invitado "ha sido un claro objeto del deseo del Foro" y a continuación recordó sus méritos al frente del Sevilla, el anfitrión se dio el gusto de recitar la delantera stuka: López, Pepillo, Campanal, Raimundo y Berrocal. Aquellos delanteros imponentes cuyo sobrenombre se inspiró en los aviones alemanes que dominaban el cielo de Europa en los primeros años 40 del pasado siglo.
Del Nido comenzó su exposición sin papeles ni apuntes: "El 20 de mayo de 2002 un grupo de amigos y socios, que contábamos con el 35% de las acciones, nos hicimos cargo de la entidad, que estaba en causa legal de disolución, pues las deudas superaban el 50% del capital social. En total, se debían 7.000 millones de las antiguas pesetas".
"Hicimos una planificación de lo que teníamos que hacer, de los pasos a seguir, y lo pusimos sobre un papel, para que quedara constancia. Primero debíamos sanear, conseguir que el club funcionara como una sociedad mercantil moderna. Luego, nos propusimos volver a ilusionar a la afición, que en aquel instante estaba dormida. Y por último nuestro objetivo fue aspirar a un título. Y lo llevamos a cabo".
"Ahora tenemos 40 millones de fondos propios positivos, lo que ha revertido una situación que empezamos con 42 millones de deuda. Se puede decir que estamos al nivel de las sociedades anónimas más modernas. Tenemos un consejo que se reúne mensualmente, dos órganos de gestión, un comité ejecutivo y otro de dirección. En definitiva, como el Banco Santander, el Banesto o El Corte Inglés".
Una vez expuesto el ideario, Del Nido desarrolló cada uno de los objetivos planteados. Primero, explicó cómo se afrontó la obtención de recursos: "Lo hicimos con ventas y fichajes. Con todo el dolor de nuestro corazón nos hemos desprendido de futbolistas, pero siempre con la intención de tener después un mejor plantel. En estos momentos somos reconocidos como el mejor equipo del mundo y la pasada temporada ganamos el 66% de los títulos en juego. Esas ventas nos dieron 75 millones de euros de ingresos que nos permitieron hacer grandes adquisiciones, jugadores que ahora mismo no tienen precio. Daniel Alves, por ejemplo, nos costó 600.000 euros, Kanouté seis millones, Renato otros seis, Escudé dos y Poulsen vino con la carta de libertad".
Orgullo. Si Del Nido pudiera hincharse, lo haría. Así de orgulloso parece cuando se refiere al crecimiento del Sevilla, a su modo de reinventarse económica y deportivamente, a su espectacular forma de elevar al cielo a un club que no ganaba un título desde 1948, cuando levantó la Copa. "Ahora contamos 'sólo' con 16 internacionales y eso hace que haya una lucha fratricida por hacerse con un puesto de titular, pero una lucha sana".
Enganchar al público fue el siguiente reto, no menos importante. En 2001, un año antes de la llegada de Del Nido y su equipo, el Sevilla había subido a Primera División, después de una temporadita en el infierno. "En 2002 había 25.400 abonados y hoy tenemos 41.600 y 6.500 en lista de espera. La remodelación del estadio Sánchez Pizjuán hará que pase de 45.000 a 60.000 espectadores, con la intención de alcanzar entre 50 y 52.000 abonados".
Uno de los muchos sevillistas que se dieron cita en el auditorio recordó la campaña que se lució por las playas de Huelva el pasado verano y que resumía, con sorna y arte, la comunión entre afición y equipo: "No te abones que no cabemos". El eslogan, por otra parte, describe bien la esencia sevillana, entre la ironía que pincha y el humor que hace cosquillas.
Precisamente, la arrogancia es una de las cosas que se echa en cara al presidente Del Nido, generalmente altivo. Y lo asume, pero no renuncia. "Creo que la arrogancia sevillista no es mala, aunque sea polémica. Estamos en el derecho de disfrutar de nuestro Sevilla. Dicen que soy arrogante porque un día dije que en el Sevilla Rijkaard entrenaría al equipo B, pero no hay más mentira que una verdad a medias. Cuando comenté eso fue porque, como presidente del Sevilla, entiendo que no hay mejor entrenador en el mundo que el nuestro Y no vean cómo se puso el entrenador del Sevilla B, Manolo Jiménez, cuando se enteró de que había mandado a Rijkaard al filial Miren, para mí, los míos son lo mejor".
Títulos. El último desafío en el proyecto de José María Del Nido fueron los títulos. Y el reto se consignó por escrito, para levantar acta y dar fe. Para obligarse. Para creer. "El papel lo aguanta todo. Tengo 47 años de antigüedad en el carnet de socio y hasta que llegamos al club no había visto ganar un título. En estos instantes podemos decir que en el Centenario del Sevilla ganamos la Copa de la UEFA y esta temporada la hemos comenzado con la Supercopa de Europa, donde derrotamos al todopoderoso Barcelona, que venía de golear al Bayern en el Gamper y de ganar al Espanyol en la Supercopa de España".
"No obstante, nuestro lema este año es 'Lo mejor está por llegar'. Somos capaces de codearnos con los grandes y aspiramos a todo. Hasta le damos épica, como demostramos en Ucrania, cuando nuestro portero marcó un gol de cabeza y forzó la prórroga en la eliminatoria".
Sin embargo, hay quien cree que el Sevilla no aguantará la presión en la recta final de la Liga, que ya lo ha demostrado cuando pudo aventajar a sus rivales, y perdió... "Respecto a la presión que dicen que sufrimos cuando somos líderes, debo decir que el Sevilla se cree firmemente que puede ser campeón de Liga, Copa del Rey y Copa de la UEFA. Y les recuerdo que no hay otro equipo en España que esté ahora mismo en las tres competiciones. Pero no es sencillo dar el zarpazo definitivo, tomar ventaja, porque hay una tensión física e intelectiva. Pero apuesten a que el Sevilla le disputará la Liga al Barcelona y la ganará".
José María del Nido llega al Foro pocas horas después de que el Sevilla se haya clasificado para las semifinales de la Copa, tras eliminar al Betis en un partido interminable que debía acabar cuanto antes. Todavía colean las provocaciones, el busto y la botella. Y para avivar el fuego, Juande y Luis Fernández se tiraron dardos tras liquidar la disputa en Getafe. "Hay una ley no escrita que dice que lo pasa en el terreno de juego, se queda en el terreno de juego. Así que si Juande no revela lo que pasó tampoco lo haré yo".
Del Nido pidió calma y negó su intervención en la batalla dialéctica. "Me remito al refrán: quien mucho habla, mucho se equivoca. En los días previos a los partidos yo no hice ninguna declaración y ustedes pueden comprobarlo. Sevilla y Betis convivimos perfectamente más allá del pique, pero hay cuatro o cinco energúmenos en todos los campos y no hay que darle más importancia que desterrar a esas personas del fútbol".
"Me parece que las aguas han vuelto a su cauce y los derbis volverán a ser la fiesta del fútbol sevillano".
Pero en el turno de preguntas por internet surgió una maldad cibernética: "¿Es cierto que cuando marcó Kanouté usted se giró al busto de Lopera y dijo: qué pasa Manolo, que te has quedado de piedra?". Aunque las risas fueron generales, Del Nido apenas sonrió: "Les aseguro que el presidente del Sevilla no hizo comentario alguno y si me preguntan si considero lo del busto una provocación, perdonen, pero no expresaré mi opinión".
La cautela hasta se transformó en defensa del eterno rival cuando tocó analizar el cierre del estadio Ruiz de Lopera. "El poderoso siempre tiene más posibilidades que el débil. El Betis ha sido muy injustamente tratado con el cierre del estadio. Hay que señalar con el dedo a los responsables de lo ocurrido y hacer que caiga sobre ellos todo el peso de la ley, pero no se puede culpabilizar a una afición. Les soy sincero: algún día quiero sentir la experiencia de ver cerrado el Camp Nou, el Bernabéu o el Calderón".
Del Nido reconoce su intento por fijar nuevos adversarios. "Hace dos años viajé a Madrid y dije que había que evitar los provincianismos y no buscar enfrentamientos con el rival de la ciudad. Porque el enfrentamiento con los grandes es lo que nos pone en la lucha por los títulos".
Choque. Pero ese enfrentamiento no es sólo deportivo, también tiene una vertiente económica. El éxito del Sevilla atrae a los grandes, que pretenden a sus estrellas. Alves es uno de los futbolistas codiciados. "Espero que la prensa de Madrid no quiera desestabilizar a este Sevilla porque aspira a ganar la Liga y el Madrid no. No es que descarte al Madrid, pero no hay duda de que el Barcelona y el Sevilla son los mejor colocados. Creo que tanto el Madrid como el Valencia todavía tienen opciones y el Madrid, como siempre, estará en la pelea final".
"El fútbol es un elenco de circunstancias que influyen y hablar de la posibilidad de la salida de algunos jugadores del Sevilla lo entiendo como una desestabilización. En el caso de Dani Alves, tiene siete años de contrato y una cláusula inalcanzable (60 millones de euros). He hablado con él y tiene los cinco sentidos en el Sevilla. No obstante, me gustaría más que se hablara de cuántos jugadores del Madrid quiere fichar el Sevilla". "No serán muchos...", culminó Alfredo Relaño.
Sin embargo, el interés de los grandes no se limita a los futbolistas. El nombre de Monchi, director deportivo, salió a la palestra. También el de Juande. "Ni han llegado ofertas por ningún jugador del Sevilla ni lo permitiríamos ahora, aunque no podemos evitar el interés de otros clubes por nuestros jugadores. Y Monchi no tiene cláusula, pero estamos muy contentos con sus servicios. Además, tiene una vinculación personal y afectiva con el Sevilla. Es el mejor directivo deportivo posible, rodeado de un elenco de fantásticos técnicos".
"Respecto a Juande, su renovación es automática con la consecución de determinados objetivos y uno de ellos era quedar entre los seis primeros, de modo que creo que seguirá con nosotros".
¿Significa todo eso que el Sevilla ha puesto fin a su política vendedora? "Es nuestro modo de gestión: todo es vendible y todo es comprable. Pero ahora no me gustaría que se fuera ninguna de nuestras estrellas. En cualquier caso, ya estamos preparando la plantilla de la temporada que viene. Hemos contratado a Kerzakhov, de 23 años y con un futuro floreciente. También al argentino Fazio, de 19 años, también con gran porvenir. Aunque cada vez nos resulta más difícil mejorar la plantilla, el Sevilla seguirá sin fichar jugadores de más de nueve millones. Las tres bes siguen siendo nuestra filosofía: bueno, bonito y barato. Con todo eso y con una cantera clave hemos logrado que este Sevilla sea el mejor de una historia que es centenaria".
El pasado. Del Nido también tuvo palabras para los ex. "No entiendo por qué Baptista y Reyes no están dando ahora el máximo rendimiento. No encuentro explicación para que no sean las estrellas que teníamos nosotros".
"Sobre Sergio Ramos, es posible que una parte de la afición no haya comprendido su salida, pero agua pasada no mueve molino. Se trata de un chico que se crió en nuestra cantera a los pechos de nuestros entrenadores y así debería ser recibido".
Y del pasado, al futuro. La recta final del campeonato hace que se despierten suspicacias que Del Nido rechazó de plano. "No veo manos negras que nos puedan perjudicar. Tenemos un fondo de plantilla impresionante. Las rotaciones oxigenan la plantilla y recuerdo que el mejor Valencia, el de Benítez, ganó dos títulos con un sistema en el que ningún jugador disputó más de 35 partidos".
"Tampoco temo a los árbitros. Creo ciegamente en su honradez, nunca se equivocan intencionadamente. Forman parte del fútbol".
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Sobre la Copa, una sola preferencia para el sorteo de hoy: "Cualquiera (Depor o Getafe) menos el Barcelona. No es por miedo, es que sería una final anticipada". Y sobre la UEFA, un ruego: que el partido de ida contra el Tottenham se traslade del Jueves Santo (Madrugá en Sevilla) al martes previo.
Esos son los retos del Sevilla. En ese ambiente, con esos títulos logrados y con los que se aproximan, no es raro que la afición esté con José María del Nido Benavente. Importante el segundo apellido para que rime el grito: "¡Benavente, eterno presidente!".



