La Dinamita añora al naturópata
"Gravesen sólo hay uno", sonríe el talentoso Jorgensen mientras se ata sus botas violetas en honor al club, la Fiorentina. "No tenemos a nadie con su personalidad". El asunto es que Gravesen decidió hace un tiempo abandonar la selección danesa por cuestiones personales. Ahora se dedica a sus labores en el Celtic y, aunque a Dinamarca no le va mal sin él y ha encontrado en Jensen y Poulsen una pareja decente de mediocentros, echa en falta algún pitbull. Algunos señalan a Jensen, pero él se quita la presión: "Intento jugar a mi manera, no como Gravesen". El entorno de la selección admite la jerarquía que tuvo, pero también recuerda ciertas tensiones con otros internacionales, que no le echan tanto de menos como otros. A los que conocieron en Madrid las peculiaridades del naturópata no les extraña nada. Que le pregunten a Robinho.



