Diego Milito

"Soy feliz, estoy en un momento bárbaro"

Ni siquiera su modestia oculta el espectacular momento que vive Diego Milito: 18 tantos ya, segundo anotador y el más decisivo de la Liga. El Príncipe está de dulce.

'Diegol' es el pichichi de la Liga Española
Mario Ornat
Actualizado a

Ese nuevo Milito viene con un pan debajo del brazo... ¿Y con la Champions?

Ojalá, ojalá (risas). La verdad es que las cosas no nos pueden ir mejor hasta ahora.

Después de saber que va a ser papá ya ha festejado un gol con la cuna, otro con el chupete... ¿Qué le queda?

Uf, no sé. (Risas) Invento los festejos sobre la marcha.

Éste es el año del Príncipe. ¿Cómo lo está viviendo?

Está siendo un año fantástico, en todos los aspectos. En lo que se refiere al equipo todo va saliendo muy bien. Y también lo personal me va de cara. Hace poco he conocido la noticia de que voy a tener un hijo y, bueno, no tiene nada que ver con lo futbolístico, pero...

Bueno, los futbolistas son personas, algo influirá.

Claro, seguro que afecta. Todo lo bueno que te ocurre fuera repercute en el día a día. Estás más contento y más feliz, y así todo sale mejor.

Hace pocas semanas se sentía algo justo físicamente. ¿Ha recuperado el tono?

Puede ser. Son momentos, hay veces que no estás fresco, y a estas alturas ya se nota el cansancio. Pero todo va en la cabeza y yo estoy en un momento bárbaro.

¿Sigue sin pensar en ser el máximo goleador de la Liga?

Soy consciente del prestigio que le da a cualquier delantero luchar por un galardón así. Pero en esto he sido siempre sincero: prefiero la Champions al Pichichi. ¿A quién va a decir que no le gustaría ganarlo? Pero lo principal es estar entre los seis primeros. Quedan once partidos y hay que tener los pies en el suelo. Si al final hay ocasión daremos todo por meternos en la Champions.

El equipo está donde quería: en la larga recta final y muy cerca de ese sueño.

Quedan once finales. Todos los partidos van a ser difíciles, los rivales directos y los que van abajo, como el Nàstic.

Hay pocas distancias.

Está todo muy igualado. No existe la diferencia que el Barcelona marcó el año pasado. Cada semana se dan resultados increíbles. A todo el mundo le cuesta ganar porque, además de la tensión, juegan el cansancio y las presiones de cada equipo. Por eso los puntos frente al Atlético fueron muy valiosos.

Así lo decía la celebración al final del partido.

Ganar fue un desahogo. Eran tres puntos fundamentales, y un partido especial por el aniversario y todo lo que había fuera. El equipo estuvo a la altura. En el segundo tiempo nos costó tener el balón, no estuvimos finos, es verdad; se notó el cansancio, la tensión, y no tuvimos la fluidez de otros partidos. Por eso al final defendíamos el gol, los tres puntos.

Victoria sin jugar bien.

Un valor agregado a estas alturas. Ayer escuchaba al mister y dijo una gran verdad: ganamos como un equipo grande, con oficio. Otros días perdimos puntos así, se nos escapaban. Con el Atlético mostramos casta. No fuimos brillantes, pero pusimos otras cosas.

Partido de un gol y casi de una sola jugada...

Son partidos que se dan así. Tensos, disputados. El Atlético no se entrega, eh. Había que meter en defensa y ganarlo.

Los mató en una salida del central. ¿Vio claro el hueco para el pase?

Ellos adelantaron mucho la defensa y perdieron la pelota en el medio. Cuando vi a Andrés que controlaba la pelota, me fijé en que levantaba la cabeza y corrí para el desmarque, porque conozco bien al Cabezón y sabía que iba a ponerme un pase magnífico. Y fue así.

La carrera con el defensa fue larga.

La vi por la tele y me di cuenta de que era más larga de como yo la sentí.

¿Vio el gol tan claro como para no dársela a Ewerthon?

Sí, muy claro. Ewerthon me dijo después: 'Si lo llegas a fallar, te mato...'. Pero fue así, vi que lo hacía.

¿Va a por el récord de 25 goles de Seminario?

Ni lo pienso. Vivo el día a día. Como delantero, me encanta luchar por ello, pero se lo tengo que agradecer a todos mis compañeros. Lo individual siempre va con lo colectivo.

Hay quien piensa que lo han dejado solo frente al gol.

No, nada de eso. Tenemos grandes jugadores y todos hacen un sacrificio enorme. No me puedo quejar de nada, en este equipo todos tiramos para el mismo lado.

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¿Le importa decir que éste es el mejor año de su vida?

Uhmm, estoy muy contento, pero déjame que te diga al final. Si nos clasificamos para la Champions, lo será sin duda. Eso sería espectacular.

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