El Nàstic fue el primer verdugo del Bernabéu
Fue su debut en Primera (47-48). El resultado: 1-3


El Nàstic puede presumir de poco en Primera División. Cuatro temporadas en la elite no dan quizás para rellenar un álbum de fotos, o para escribir un libro de anécdotas. Pero si se tuviese que escoger alguna imagen o historia, hay una que sobresale por su trascendencia. Ocurrió el 11 de enero de 1948, cuando España salía de una Guerra Civil sangrienta. El Nàstic ascendió esa temporada a la máxima categoría por primera vez en su historia. Llegaba al Santiago Bernabéu (aún llamado Nuevo Chamartín) como un corderito que intentaría protegerse de un "equipazo", según Vicenç Martínez, uno de los supervivientes de aquel equipo grana.
Sin embargo, al final el corderito se comió al lobo. El Nàstic ganó el encuentro por 1-3 y se convirtió en el primer equipo en hacerlo en el Santiago Bernabéu. Fue un verdugo inesperado. Una hazaña que todavía se recuerda en Tarragona. "Me acuerdo de que fuimos allí en autobús y tardamos más de siete horas en llegar. En aquella época, teníamos que viajar con dos o tres días de antelación al partido", comentaba Vicenç Martínez.
Pero la victoria no fue tan sencilla como el marcador indica. "Los nervios nos pudieron al principio", explica Vicenç. Incluso Molowny adelantó a los blancos. Pero el Nàstic completó una segunda parte memorable. Juanete fue el primero en marcar, a los tres minutos de la reanudación: "Jugamos bastante bien, dominamos el partido y fuimos mejores".
Acto seguido, diez minutos más tarde, Taltavull hizo el segundo. El Madrid intentó reaccionar, pero Roig, a falta de doce minutos, marcó la sentencia y escribió el mejor capítulo en la historia del Nàstic.
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Al día siguiente y aún en Madrid, la plantilla entrenada por Josep Maria Nogués no era consciente de lo que había logrado la jornada anterior. Pero la gran alegría vino cuando llegaron a Tarragona, un día más tarde de su proeza. "Nos dieron una prima de 2.600 pesetas, que en aquel tiempo era mucho dinero. Fuimos recibidos como héroes y la ciudad entera se volcó con nosotros para felicitarnos. En aquella época vivíamos bien, aunque no tanto como viven ahora los futbolistas", recuerda Vicenç Martínez.
Séptimos. Aquella Liga fue la mejor de la historia para el Nàstic, que acabó en séptima posición (competían trece equipos). Pero el cuento de la Primera sólo duró dos temporadas más. En la 49-50 el Nàstic descendió de categoría. Era un final esperado. Juanete se marchó al Depor (se había criado en el Real Madrid, donde jugó una temporada). Vicenç se retiró en el Sant Andreu. Ahora, el fútbol sólo es recuerdo.



