Selección | El seleccionador en el Foro Ferrándiz-As

Luis: "A Dinamarca hay que vencerla sí o sí"

El seleccionador analizó en el Foro Ferrándiz-AS los próximos retos camino de la Eurocopa. Mañana dará la lista de convocados

<b>COLEGAS. </b>Luis Aragonés saluda a Pedro Ferrándiz en el estrado del auditorio del Foro.
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Sorprenden muchas cosas de Luis Aragonés. Sorprende lo alto, casi fornido, un porte que debió convertirle en un jugador imponente, un centrocampista atronador (162 goles como profesional), quizá alemán de no haber sido por algunos rasgos inequívocamente españoles, espirituales y físicos. En ese último caso me refiero a las patillas, por ejemplo, que todavía se recortan con el ancho de los bandoleros. Un estilo que descarta falsa coquetería e indica absoluta fidelidad al peluquero de batín. Y algo similar ocurre con sus gafas, negación del diseño italiano y apenas prendidas de las orejas, como si algo hubiera cambiado de tamaño desde la última visita a la óptica. Pero suficientes para ver más que usted. Así podría rematar Luis la descripción anterior. Y habría que callarse.

Es verdad, Luis todavía observa, y esa curiosidad la mezcla con un cierto escepticismo de león viejo. Eso explica que se interese por la opinión de los demás, hasta el punto de invitar al periodista a declamar su alineación ideal. Disfruta con el juego. "A pesar de que en este país cada aficionado es un seleccionador, los equipos que oigo y el mío sólo se distinguen por un par de jugadores". Luis pretende decir que no somos tan distintos y, sobre todo, que no hay mucho dónde elegir.

El seleccionador de España fue el invitado ayer al Foro Fundación Ferrándiz-AS, donde su presencia se esperaba "hace bastante tiempo", según señaló en su introducción el propio Pedro Ferrándiz. En el encuentro de ambos entrenadores se detectó desde el primer momento la química de los colegas que si no fueron adversarios encarnizados fue simplemente porque eligieron deportes distintos. Dejado a un lado ese pequeño detalle, Ferrándiz y Luis comparten sabiduría, retranca y una clase muy particular que no se compra en Armani (trajes o gafas). Intento señalar que ambos son padrinos, sin que eso tenga relación en modo alguno con Sicilia, sino con la autoridad que destilan.

Ante un repleto auditorio que combinaba periodistas, alumnos del colegio de Las Irlandesas y público en general, Luis arrancó su intervención con un discurso improvisado que no necesitó papeles porque está grabado a fuego doloroso. "He venido a dialogar sobre el momento en que estamos y sobre el periodo anterior. Nuestra Selección no está entre las cinco o siete mejores del mundo. ¿Qué nos queda entonces? Pues seguir trabajando y que el mundo del fútbol nos ayude. Nos acercamos a esas selecciones que ocupan los primeros lugares en la fase de clasificación, de hecho, llevamos 32 años clasificándonos para las fases finales, cuatro Mundiales consecutivos, lo que no han logrado países como Francia, campeona en el 98. Pero hay un pequeño déficit que solucionar y que es digno de estudio. A la hora de la verdad no estamos a la altura de las circunstancias. Por eso, nos encontramos entre la séptima selección del mundo y la 12ª. Y del séptimo al 80º todos estamos muy igualados".

Objetivos. "Respecto al momento actual, nos encontramos en una situación preocupante. Siempre hay un impasse después de los Mundiales: hay tres meses sin tener contacto con los jugadores y en tres días se debe jugar un partido. Entonces, el desaliento coincide con la euforia de otros... Eso pudo ocurrirnos contra Irlanda. Ahora, contra Dinamarca, hay que ganar sí o sí. Y sé que la gente nos apoya porque a estas alturas faltar a la Eurocopa ya se siente como algo importante, también para la prensa. Hay que ganar los dos próximos partidos, pero es difícil y complicado. ¿Si no ganamos a Dinamarca? Sería devastador. Pero no vamos a pensar en perder. Mis equipos jamás piensan en eso".

A continuación, apuntado por una batería de micrófonos, el seleccionador se sometió a las preguntas del respetable. Digo "someter" porque en ese terreno Luis parece cansado de repetir respuestas, motivo por el que muchas de sus reflexiones las zanja a mitad de explicación con un "y tal" o con un "etcétera", como si ya estuviera harto de apurar ciertos caminos. O mejor. Como si estuviera impaciente por empezar de nuevo, por jugar un gran torneo. Por ganarlo. Y no es un deseo, parece mucho más: tiene el sinuoso cuerpo de las obsesiones. Esas fijaciones por las que uno puede entregar vida y principios (poder, dinero, éxito, pelirrojas). Personalmente, no tengo duda: este señor se ha empeñado en hacernos campeones. O eso, o él.

Antes, claro, Luis tendrá que lidiar con los gustos de 40 millones de españoles. Lo demostró la primera pregunta, directa al grano a falta de pocas horas para que anuncie la convocatoria (mañana a las 12:30). Autor, Pipi Estrada (Punto Radio): "¿Por qué no llama a Guti?". "Bien, Guti es un jugador, que como cualquier otro, puede venir. Yo he contado con él cuando he creído que estaba bien, pero hay que tener en cuenta que hay muy buenos jugadores en su puesto. Están Iniesta, Xavi, Cesc, Xabi Alonso Hay otras demarcaciones en las que resulta mucho más fácil llegar a la Selección".

"Pero el jugador piensa que no volverá a la Selección mientras usted la entrene...", insistió el periodista (Así se manifestó el jugador en su última conferencia de prensa). "No lo intentes: no te voy a dar la lista. Repito: Guti tiene las mismas posibilidades que cualquier jugador español. No sé si él ha dicho eso, pero de ser cierto me parece una respuesta exagerada. De momento han venido otros que nos han ofrecido un gran rendimiento. En cualquier caso, es de los jugadores que están en la mente de cualquier entrenador...".

En pleno debate, Juan Manuel Gozalo, terció en favor del seleccionador: "Se habla mucho de Guti, pero algo debe ocurrir cuando no ha sido titular indiscutible con ninguno de los entrenadores que ha tenido en el Real Madrid". "¡Pero no negarás su calidad y su momento de forma en los últimos partidos!", intervino otro.

"Yo más que de partidos hablaría de partido y medio -se fue calentado Luis- de Múnich y Barcelona, donde es cierto que jugó bien. Pero nosotros buscamos jugadores que te pueden dar siempre un seis o un siete, no de futbolistas que un día te dan un tres y el otro un diez".

¿Y Raúl? El partido contra Dinamarca (sábado 24, 22:00 horas) se juega en el Bernabéu... "Hasta el post Mundial conté con él. Y ya sabéis cómo ha sido su rendimiento, yo lo veo y lo leo también. Digo lo mismo que de Guti: es un jugador más de España y cuando crea que está bien, volverá".

Las preguntas sobre Raúl son recurrentes y sólo cuando inciden en la cuestión sacan algo del seleccionador. "Ahora, ya sea porque Raúl juega en un puesto que no le corresponde, o por lo que sea, no está bien, y también os lo leo a muchos de vosotros. No obstante, es un jugador con una actitud extraordinaria y no se queja de nada. Veo que desea y quiere volver a jugar en la Selección. Y eso es importante".

Tras Raúl, continuaron saliendo a la palestra nombres propios y siguieron siendo madridistas. "¿No cree que sería mejor que en el lateral derecho de la Selección jugara Miguel Torres en lugar de Ramos?", formuló un muchacho, bastante instruido. "Me parece perfecto, fenomenal y extraordinario -contestó Luis sonriendo-. Pero te diré una cosa que no he comentado hasta ahora: Ramos puede ser un gran lateral derecho, pero no un gran central por razones a las que todavía tú no llegas, ya llegarás. Por otro lado, yo he pedido que Torres vaya a la sub-21 para verlo, para seguirlo de cerca. No obstante, tenemos un partido muy complicado contra Dinamarca. En cualquier caso, espera a la lista porque a lo mejor te llevas una sorpresa".

Y tras Sergio Ramos, Albelda, un valencianista. "Me preguntáis a qué juega España y yo creo que a estas alturas ya debería estar claro. Jugamos a tener la pelota, porque en eso estamos al nivel de las mejores selecciones y porque nuestra condición física de base no nos permite otra cosa. Por eso, con ese sistema de juego, creo que Albelda nos aporta equilibrio en defensa sin perder toque, porque eso lo encontramos en cualquier parte del campo".

Albelda es uno de los valencianistas que forman el esqueleto de la Selección. "Si hay más jugadores del Valencia que de ningún otro equipo es simplemente porque allí hay ocho jugadores españoles. Hace poco el Celta jugó con un único seleccionable. En el Barça hay tres o cuatro y en el Sevilla, cinco o seis. Los países importadores tienen este problema. También ocurre en Inglaterra".

Polémica. En el capítulo de dificultades, se le recordó otra al seleccionador. Sevilla y Betis completarán su partido de cuartos de final de la Copa el martes 20, el mismo día que se concentra la Selección. En ese encuentro estarán Juanito y Javi Navarro, quizá los centrales titulares contra Dinamarca... "No hay ningún problema. Los clubes están obligados a dar a los jugadores cuatro días antes si el partido no obliga a un cambio de continente. Así que los clubes saben que cumplen si los futbolistas están el martes a las doce de la noche con nosotros. Y eso ocurrirá. De verdad, no se preocupen por si la Federación ha perjudicado a la Selección porque en este caso la Federación soy yo".

Fue otro joven quien desató la risa del seleccionador. "Luis, ¿usted apuesta por el trivote o por el juego por bandas?". "Muy bien, muy bien, ja, ja, ja. Tenemos nuestra forma de jugar y yo no me fijo mucho en el contrario. Pero no hemos jugado nunca con el trivote porque yo no sé qué es eso del trivote. Como tampoco entiendo eso de la asistencia, algo que se hace en el deporte del señor Ferrándiz, pero que en el fútbol se llama pase de gol".

Si las cosas están tan claras, ¿qué falla entonces en la Selección para que no se cumplan nunca las expectativas? "Tenemos una peor condición física de base y psicológicamente nos falta preparación, aunque en el pasado Mundial tuvimos un psicólogo de la NBA que nos ayudó mucho. Y creo que también necesitamos ayuda permanente, tener los pies en el suelo. No debemos llevarnos estas decepciones si los resultados no llegan".

¿Y cómo se soluciona eso? "Uff, es difícil. La condición física de base la ha solucionado Francia con la aportación de futbolistas morenos. Pero nosotros no estaremos en esa situación hasta dentro de unos 20 años... Hay que hacer un estudio de lo que nos ocurre, y que no se corresponde con el rendimiento de la Selección en las categorías inferiores, hasta la sub-20. Esos mismos jugadores que triunfaron entonces son los que forman el primer equipo ahora".

"También deberíamos tener en cuenta que un Mundial es una competición que no siempre premia a la mejor selección, porque intervienen muchos aspectos, como la suerte o los arbitrajes".

Alguien apuntó si se trata de un problema de sentimiento, de afecto por el equipo nacional. "En el Mundial a todo el mundo se le pone la carne de gallina, pero ese sentimiento que destila el fútbol tiene que venir también del jugador, no sólo del público. En ese sentido no he visto un país más involucrado que el nuestro en los tres primeros partidos del Mundial. Y también cuento con eso en el choque frente a Dinamarca. Con el apoyo del público, el jugador aumenta su rendimiento entre un 10 y un 15%".

El futuro. Así discurría la conversación cuando Juan Antonio Alcalá (SER) planteó la pregunta negra: "¿Se irá si España no se clasifica para la Eurocopa?". "No voy a pensar nunca en perder. Será la Federación la que tenga que pensar y decidir llegado el caso. En dos ocasiones ya he querido dejar mi puesto y me han dicho que siguiera, de modo que no sé qué haré esta vez. Soy impredecible".

Par Luis, los fracasos no siempre tienen una explicación sencilla. "Habría que preguntarse por qué la mejor selección del mundo, Brasil, sólo ha ganado un Mundial en Europa, el de 1952. Hay situaciones que merecen un estudio hecho en profundidad y lo estamos haciendo. En eso consiste la gran sentada, eso que me atribuyeron aunque nunca lo dije yo".

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Los próximos desafíos ante Dinamarca e Islandia son una oportunidad para el optimismo. Aunque Luis los hubiera programado ambos en Madrid, "en cualquier estadio", antes de viajar a Mallorca para jugar el segundo. "Entiendo que la Federación quiere enseñar la Selección a todos los españoles, y yo lo apoyo en los amistosos, pero en este caso creo que los jugadores hubieran preferido no desplazarse". Luis también hubiera convocado concentraciones para mentalizar a los futbolistas.

Por último, el seleccionador, que descubre que un colega le ha llamado para preguntarle si un jugador de su equipo está en la lista ("le dije que espere, como todos"), lanza una frase que vale también como filosofía de vida, deportiva y personal. "A mí me gusta lo bonito, pero lo que más me gusta es lo bueno". Así se explica su modo de entender del fútbol y la obsesión que le corroe: ganar con España. No hay nada mejor que eso.

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