Gerard: "No podemos seguir dando tumbos para entrenar"
El central tilda de "vergüenza" la situación del equipo

Gerard Autet, uno de los capitanes del Xerez, mostraba ayer su molestar por la situación que está viviendo el equipo cada semana a la hora de entrenar. Los azulinos se ejercitarán hoy en Chipiona y mañana lo harán en Guadalcacín. No hay semana tranquila en este aspecto para un equipo xerecista que ya ha pisado diez terrenos de juego distintos (Anexo de Chapín, Pradera Hípica, Chapín, Guadalcacín, Montecastillo, Costa Ballena, Arturo Puntas Velas, Navarro Flores, El Palmar y el Gutiérrez Amérigo mañana).
El defensor catalán indicaba ayer al respecto que "es una cosa que no se entiende. Un equipo profesional no puede estar siempre dando tumbos de un lado a otro por toda la provincia. No es lógico que tengamos que hacer esto. La gente está bastante molesta y demasiadas pocas cosas creo que están pasando para tantos cambios de superficie como estamos teniendo".
Intolerable. Gerard llegó a calificar de "una vergüenza" la situación por la que está atravesando un equipo que aspira a estar en lo más alto de la clasificación. Incluso admitía que para el futuro los dirigentes, en alusión a la posible entrada de los nuevos inversores, deben tener claro que éste es un tema prioritario. Y es que el Anexo de Chapín ni está si se le espera y la zona hípica está durísima, hasta el punto que los jugadores se felicitan cada vez que termina un entrenamiento sin lesionados.
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El estadio de Chapín, sólo una vez por semana
El estadio principal de Chapín, donde habitualmente se juegan los partidos, sólo se puede utilizar una vez por semana. El proyecto de Ciudad Deportiva que tomaría con fuerza el nuevo grupo inversor debe ser la panacea para poner fin a una situación caótica para la preparación del equipo. Dentro de la entidad azulina se tienen depositadas muchas esperanzas en que la nueva disposición del Consejo de Administración así como la entrada de nuevos accionistas rejuvenezca el espíritu del club. Y es que esto supondría una remodelación de todos los estamentos en el seno de la entidad xerecista, que no ve la hora de ver entrar dinero nuevo.



