El abrazo de Daudén


El sábado, en el Calderón, con 1-1 en el marcador y a un minuto del final, Casillas no aguantó más y se fue a protestar a Daudén Ibáñez al ver que no habían sido sancionadas dos faltas consecutivas a Higuaín y que sí pitaba una falta cometida sobre Fernando Torres. Fue una reacción repentina. Iker se acercó corriendo al colegiado, le protestó como él nunca hace y se ganó merecidamente la cartulina amarilla ("Tarjeta amarilla por protestar ostensiblemente una decisión mía", refleja el acta). Inmediatamente después pensó que se había extralimitado en sus comentarios y tenía que arreglarlo de alguna manera.
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Por eso, al final del partido y antes de saludar a sus compañeros y a los del equipo contrario, se fue directo a por Daudén: "Lo siento. Me he pasado antes contigo. Estaba muy enfadado, pero de verdad le pido perdón". Hasta se permitió darle un abrazo, como recoge la imagen. Daudén le sonrió, dijo que no era nada y, sobre todo, le agradeció que le pidiera disculpas. Pocos futbolistas lo hacen.
Casillas siempre ha sido un ejemplo en su comportamiento dentro del terreno de juego y con los árbitros. Debutó en Liga en septiembre de 1999 y, desde entonces, sólo ha visto siete cartulinas amarillas. Todo un récord.



