Castro asegura que no entendió su ostracismo
"Demostré que con minutos puedo aportar goles", dijo

Hacía mucho tiempo que Rubén Castro no pasaba por la sala de prensa del Nou Estadi. Ayer, tras su providencial gol ante el Valencia, no tuvo más remedio. Dijo sentirse feliz, aunque no escondió que ha pasado unas semanas complicadas porque parecía no contar para el entrenador del Nàstic, Paco Flores.
"Cuando salí del equipo nadie me dio explicaciones. Tampoco las pedí. Respeto la decisión del entrenador", dijo primero, pero luego añadió: "No entendí por qué no me ponía. Creo que merecía más minutos. Si se miran mis números, sale un buen porcentaje". Pero más allá de buscar una nueva polémica, Rubén pretende que las cosas cambian de ahora en adelante: "Tengo que marcar goles para demostrar al entrenador que se equivoca". Si lo hace, todo eso que se llevará el Nàstic, más hambriento que nunca de goles que se conviertan en puntos. No es la primera vez que Rubén vive momentos complicados con un equipo de fútbol. Ayer recordó otro: "Por desgracia, viví algo similar en Las Palmas con el descenso. Aquello fue bastante duro".
Sin problemas. Al delantero canario se le volvió a preguntar por su prolongada ausencia en las convocatorias al final de la conferencia de prensa. Él insistió en que no ha ocurrido nada extraño con Flores: "No he tenido ningún problema. Soy un chaval tranquilo, los que me conocen, lo saben. Cuando llegué empecé marcando, luego se terminó la racha y salí del equipo. Eso fue todo".
Ahora el canario Rubén quiere tener continuidad: "Con minutos y confianza he demostrado que puedo hacer goles. Volverme a quedar fuera de una convocatoria ahora sería demasiado. He aportado muchas cosas. Lo digo con sinceridad. No creo que mis palabras de hoy (por ayer) afecten en nada". Cuando acabó cogió y se fue, con la conciencia tranquila y con la felicidad de su gol.
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Una asistencia de lujo
Rubén Castro la metió, pero no tiene menos mérito la asistencia desde la izquierda de Javi Portillo. Corrió a la banda, salvó la línea lateral, levantó la cabeza y puso el balón en la cabeza de Rubén. Éste, ayer, quiso destacar la asistencia de su compañero: "Nos entendemos bien con Portillo. Me puso un gran balón desde la banda. Por suerte, rematé bien y significó el empate". Son muchos los que empiezan a pedir que estos dos futbolistas jueguen juntos, uno por detrás del otro.



