Levante y Zaragoza se reparten un pastel hueco
Los dos fallaron ocasiones y se contentaron con un punto

El Levante y el Zaragoza se pasaron la tarde jugando a los dardos sin diana. No dieron una, pero le pusieron voluntad. Se repartieron un pastel hueco de puntos y todos quedaron contentos con el sabor. Un poco raro, porque el marcador no resuelve nada ni del presente ni del futuro. Ni el Levante sale de pobre ni el Zaragoza aprovecha el empate madrileño. La tarde tuvo más capítulos residuales que otra cosa, en ninguno se explicó si el asesino era Salva o el mayordomo. Fallaron ocasiones con desacierto casi paralelo. A los delanteros les faltó sentido del desenlace y, al partido en general, una trama continua que explicase algo.
El choque quizás estuvo más cerca de la idea original de Víctor, pero a Abel también le gustó. El aragonés pensaba en la Copa y por eso reservó a Óscar, Diego Milito, Sergio, Aimar o Celades (con estos últimos no precipitó un regreso comprometido). Ese mensaje de domingo transitorio contenía una disensión, porque el derbi madrileño había abierto la puerta de la cabeza. Nadie le dio más importancia de la debida. En todo caso Ewerthon tuvo varias ocasiones (gentileza de D'Alessandro y Óscar) que hubieran hecho exacto el plan de Víctor: desgaste y crochet final. Ewerthon enchufaba el año pasado una sandía hueca que le llegase, pero ahora está para el amor. García, solidario, se dejó otra.
El Levante tuvo más energía y le llegó para la alegría de Ettien, escoltado por un Descarga minucioso en lo secundario, pero no para ganar. Tommasi agitó el medio campo antes de dormirse, pero quedó despierto Camacho. Faltó el gol liberador de Salva, ahogado entre dos implacables como Milito y Piqué. El Levante ensayó de media distancia dos voleas de Ettien, un tirazo de Camacho y el remate a bocajarro de Kapo que manoteó César. Antes, contó con un córner estilo Wimbledon que Riga estrelló en el palo, con no menos de 200 jugadores en el área. No había caso, así que el partido se marchó a la nada. Listo para la interpretación. El optimista contará las ocasiones y que pudo ganar cualquiera; al pesimista le pareció más aburrido que mirar una pared. Los entrenadores estaban entre los primeros. Probaron el pastel hueco y les encantó.
Abel Resino: "Este punto es muy positivo"
"Este es un buen punto, no hay que olvidar que estamos ante un gran equipo, que tiene jugadores muy rápidos y un juego de combinación excelente. Nosotros vamos creciendo, pero nos falta creer un poco más en ataque, nos quema el balón a veces, pero estoy contento porque nos estamos convenciendo un poco más. En definitiva, la valoración del encuentro es muy positiva. ¿El próximo partido con el Mallorca? Hay que tratar de seguir puntuando. Ganar nos permitiría abrir un hueco importante".
Víctor: "Sin acierto no se puede ganar"
"Tengo la sensación de que hemos podido ganar claramente, hemos hecho bien las cosas y hemos logrado crear cuatro ocasiones claras de gol como visitantes, más el cabezazo de Lafita. Pero no estamos acertados de cara a puerta y así no se puede ganar. No veo que ningún equipo nos esté superando en cuanto a juego, sólo hay que esperar a que algún día llegue esa suerte ante el gol. La actitud ofensiva del equipo debe ser elogiada y hay que estar contentos y satisfechos".
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