Primera | Atlético - Real Madrid

El clásico más igualado de los últimos 15 años

Desde 1992, Atlético y Madrid no estaban tan cerca a estas alturas

<b>LA OCASIÓN DEL KUN. </b>Agüero pudo sentenciar a favor del Atlético en la primera vuelta. Pero tiró alto.
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Igualados en lo bueno o en lo malo, pero igualados. Así se presenta el derbi. Desde 1992, Atlético y Real Madrid no se medían en la segunda vuelta con tan escasa diferencia, sólo tres puntos... suspensivos, intrigantes, filipinos. Después de 23 jornadas, quienes creían llevar vidas distintas (y hasta presumían) lo comparten casi todo: clasificación prometedora, juego desalentador y entrenadores gemelos. Es el particular sentido del humor que practica el destino. Su fina ironía.

A excepción del fútbol, el resto está garantizado: ambiente y pasión, mucho de todo. Si bien los motivos del entusiasmo difieren. En la grada, sólida o catódica, la rivalidad se alimenta, a simple vista, del morbo de la vecindad y el choteo posterior. Pero hay más: estos partidos son el contraste de dos filosofías vitales, de dos teorías sobre el placer. Una incluye el sufrimiento (el cuero y otros artificios) como potenciador del disfrute. La otra es más clásica, como un pijama abotonado. Blanco, naturalmente.

Es difícil saber cuánto de este ardor contagiará a los futbolistas. Hace ya mucho tiempo que las razones de los jugadores son ajenas a los motivos de los aficionados. De hecho, sólo cinco jugadores de los 22 que saltarán al campo han nacido en Madrid y conocen el añejo sabor de la rechifla y las tobas, de la mofa y la befa. Se trata de cuatro madridistas (Casillas, Miguel Torres, Guti y Raúl) y un solo atlético (Fernando Torres). Ellos deberían dar la charla antes del partido.

De ese modo, tal vez, al Kun Agüero no se le ocurrirá solventar con una poética vaselina su oportunidad de sentenciar el choque. Eso sucedió en la primera vuelta. En el minuto 88, liberado de los traumas y de la historia, el muchacho soltó una mariposa cuando se esperaba un obús. Se le perdonó, pecados de juventud.

Hoy los focos volverán a seguir al Kun y se esperan nuevas aventuras, otras oportunidades. Además de inconsciente (virtud cuando asaltan complejos), el chico es talentoso y explosivo, tan peligroso para la cintura de Cannavaro como un hula-hop.

Prueba de que Javier Aguirre respeta a los fantasmas es que seguirá con la costumbre de no concentrar a sus jugadores, para que la presión no les afecte. Hoy se entrenarán en el Calderón (11:30 horas) para ensayar estrategia y ya no volverán a separarse hasta después del partido.

Novedades. Deportivamente, el mexicano aporta novedades: Jurado y Galletti estarán en el once, en detrimento de Mista y Costinha (sancionado). La inclusión del ex madridista aporta imaginación y veneno. Antonio López sustituye a Pernía o a su doble. Pablo es baja por decisión técnica y, quizá, emocional; el Calderón no le perdona sus coqueteos con el Madrid, solo o en compañía de otros. Eso deja a Perea y Zé Castro como centrales: rápidos ambos, pero flojos por arriba, allí por donde vuela Van Nistelrooy.

Se desconoce el título de la arenga de Javier Aguirre, pero es probable que a Gago le piten los oídos. Recuerdo que en la primera vuelta a Guti, armador del juego blanco, le hicieron 10 de las 29 faltas que sufrió el Madrid. Y dio resultado: los locales se atascaron.

Capello también presenta caras nuevas. Todo parece indicar que Diarra regresa al equipo, aunque apenas se ha entrenado esta semana. Su misión es cubrir a Gago. Y también a Emerson, al que nadie castiga por rajarse.

Lesiones. Las bajas por lesión de Ramos y Roberto Carlos dejan una vacante en el lateral izquierdo que debería ocupar Marcelo. Siempre y cuando Capello no apueste por Miguel Torres y recupere a Salgado para la derecha. No es fácil cabalgar sobre los pensamientos del técnico. Por cierto, Cassano, el último de los presos en Spandau, vuelve a una convocatoria.

Imposible hablar de derbi sin mencionar a Fernando Torres o a Raúl. Independientemente de sus antecedentes, penosos o penales, ellos representan el pulso del partido.

Para que nada falte: también hay árbitro. Daudén es el colegiado que más futbolistas del Madrid y el Atlético ha expulsado: nueve por bando. Su experiencia en el derbi es estimulante: en 2002 pitó tres penaltis y echó a dos jugadores. Siempre nos quedará él.

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Si gana por dos, el Atlético por delante

El Atlético no está por delante del Madrid en la segunda vuelta desde 1996. Lo logrará hoy si vence por más de un gol. Si el Atlético se impone por un solo tanto le ganaría el average particular al Madrid, pero no se tendría en cuenta al existir triple empate con el Valencia. Entonces, los dos equipos madrileños serían cuartos, empatados a todo. Pero si el Valencia puntúa mañana, el Atleti ya sí pasaría al Madrid.

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