La Reina Isabel invita al Arsenal a tomar el té
Es la primera vez que un club de fútbol acude a Buckingham Palace


La Reina Isabel invitó al Arsenal a tomar el té ayer en Buckingham Palace. Es lo mínimo que podía hacer tras haber cancelado hace cuatro meses su presencia en la inauguración del estadio de los Emiratos por una lesión de espalda. Su esposo, el príncipe Felipe, fue el encargado de abrir oficialmente las nuevas instalaciones del club londinense el pasado octubre, y ahora había pedido expresamente que le trajesen al palacio de Buckingham a una selección de futbolistas (incluido uno de sus ídolos, Thierry Henry) y al preparador francés Arsène Wenger. Pocas veces se les había dado una bienvenida tan generosa a un grupo de hombres principalmente franceses y no ingleses.
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El capitán, acompañado por algunos compañeros, la directiva y miembros del personal del club, dio un paseo primero por los Apartamentos Reales antes de tomar unas pastas con la monarca. "A la Reina le dio mucha pena no poder abrir oficialmente un estadio tan impresionante, uno de los mejores del mundo y, de momento, el más espectacular de la capital británica. Tenía un serio problema de espalda, pero entiende que se hizo muchísimo trabajo para asegurar su presencia y este es su modo de devolver ese esfuerzo", afirmó un portavoz del palacio de Buckingham. "Así que se decidió montar un pequeño gesto que ha consistido en invitar al Arsenal a tomar té en el palacio real para felicitar a los responsables de una obra tan gigantesca y tan bien acabada, y al mismo tiempo podrá charlar con algunos de los futbolistas del equipo".
Durante 40 minutos estuvieron los futbolistas en el palacio, capitaneados en todo momento por Henry, que comandó una expedición cuyo momento álgido fue la toma del té junto a la Reina. Esta era la primera vez en la historia que un equipo de fútbol era invitado por la Casa Real a una audiencia, por lo que Walcott, Hoyte y los demás ingleses de la plantilla lo vivieron como algo especial.



