El equipo chacinero es la revelación inesperada
Está a solamente tres puntos de la cuarta plaza

No estaba entre los favoritos y sigue sin estarlo, pero ya a está a tres puntos de la liguilla y sigue subiendo. Y es que el Guijuelo, destinado al pelotón de los que en principio se conforman con obtener la permanencia, se ha colado entre los ocho primeros merced a su regularidad y a las nueve jornadas que lleva sin perder.
Su última derrota data del 26 de noviembre, cuando perdió en el campo del Logroñés CF por 1-0. Desde entonces, ha logrado cuatro victorias y cinco empates, además de seguir adelante en la Copa Federación.
El equipo salmantino, que derrotó al CD Logroñés, es el tercer equipo menos goleado del grupo, con solo quince tantos rec ibidos, y se ha hecho especialmente fuerte en el estadio Municipal, donde solamente ha cedido cuatro empates y no conoce la derrota. Además, en su campo, únicamente ha recibido cuatro goles. Y aunque no cuenta con una afición numerosa, con una media de 600 espectadores por encuentro, si que ha calado hondo en la población charra, famosa ya de por sí por sus jamones.
El equipo que dirige Calvo, con varios ex jugadores del Salamanca en sus filas, como el portero Tom, Abel, Alonso, Mangas o Gago, cumple su segunda temporada en Segunda B, después de que su primera experiencia le devolviera de nuevo a Tercera, de donde regresó la temportada pasada.
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El Guijuelo cuenta en su plantilla con dos jugadores portugueses, el centrocampista Rodrigo y el delantero Marco Paixao, que integraron el grupo de refuerzos que el equipo contrató, hasta un total de trece, para afrontar la temporada con garantías. Y hasta el momento su aportación ha sido importante para la consolidación del equipo, que tiene en Irazoki y Marco Paixao, a sus máximios goleadores, coin cinco tantos cada uno.
De momento, con catorce puntos más que el decimoséptimo clasificado, está cerca de cumplir su objetivo de la permanencia. Lo que pueda llegar después ya es cuestión de lo que se proponga un equipo que, pasito a pasito, y en silencio, se ha convertido en la revelación.



