Primera | Villarreal 0 - Deportivo 2

El Depor desnuda a un Villarreal cojo sin Román

Los de Caparrós ganan fuera después de nueve meses

<b>GOLAZO DE VERDÚ. </b>El catalán marcó el 0-2 con un soberbio remate por la escuadra.
Luis de la Cruz
Delegado de Galicia y Asturias
Delegado de Galicia y Asturias del Diario AS desde 2006, donde inició su andadura en 2004 después de pasar por Marca y dxt Campeón. Pegado al Deportivo de por vida, a las duras y las maduras. Licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad de Santiago y Máster en Periodismo de La Voz de Galicia y la Universidad de A Coruña.
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Había dudas sobre cómo reaccionaría el Villarreal a la marcha de Riquelme, y el Deportivo se encargó de disiparlas de forma cruel. Los coruñeses, con orden y una presión asfixiante, desnudaron a un Submarino nervioso, impreciso y que siempre buscó las soluciones en acciones individuales que chocaron de forma reiterada con los centrales blanquiazules y un inspirado Aouate. Pitos y cabreo en El Madrigal, que añorará a Román (sobre todo, cuando se pierda).

De Guzman y Sergio, especialmente éste último, se hicieron dueños y señores del partido. Marcaron el ritmo del juego y convirtieron a Arizmendi, Cristian y Riki en una pesadilla para una defensa que tiene una capacidad casi única para complicarse la vida en acciones absurdas. Las malas vibraciones las confirmó Senna, que en una jugada desgraciada desvió una falta sacada por Sergio que batió a Barbosa. Quizás hubiese sido más justo que el gol se lo llevase Arizmendi, que estrelló su derechazo en el palo, o Cristian, que no llegó para empujar un centro de Estoyanoff.

Cuatro delanteros.

La desesperación de Pellegrini fue creciendo según avanzaba el partido. Tras el descanso entró Tomasson para ayudar a Forlán, luego Guille Franco y más tarde Jose Mari. Póker de ataque, pero se cumplió la máxima de que no por jugar con muchos delanteros llegan los goles. De hecho, el que ganó la partida de cartas fue Caparrós, que dio entrada a un centrocampista como Verdú, que logró el 0-2 en un sensacional remate pleno de clase. La misma que tiene Cani, que realizó un par de zig-zags impresionantes, pero en el primero le sobró un regate y en el segundo se encontró a Aouate.

Puede que en Vila-Real se considerase al Depor un rival propicio para olvidar la polvareda del caso Riquelme, ya que los de Caparrós llevaban hasta ayer nueve meses sin ganar lejos de Riazor. Pero este Deportivo es el único equipo invicto en 2007, el menos goleado, y uno de los rivales más incómodos que te puedes echar a la cara, sobre todo si buscas soluciones individuales y ya no está Román.

Joaquí­n Caparrós

El mal momento fuera se prolongó mucho tiempo, pero en 2007 las sensaciones eran otras. Sabíamos que en esa línea ganaríamos y ese triunfo por fin llegó. En la primera parte el marcador pudo ser más amplio. Al Villarreal le tapamos las líneas de pase".

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Manuel Pellegrini

"Fue un partido extraño. Nos marcamos un autogol cuando estábamos bien y luego llegó un golazo en el segundo. Nos faltó claridad. Tuvimos alguna llegada para haber hecho daño en las contras, pero no hubo acierto. Ponerse en ventaja les benefició".

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