Primera | Nàstic de Tarragona

La historia de Bizzarri: hoy héroe y ayer, villano

Bizzarri las ha pasado de todos los colores desde su llegada a Tarragona. Empezó siendo titular en Montjuïc, pero pasadas unas jornadas cayó en el olvido de la afición grana. Ahora, ha regresado al equipo y en Vigo estuvo, sin duda, entre los mejores

<b>EN FORMA. </b>Albano Bizzarri está aprovechando la lesión de Rubén Pérez para ganarse en el campo la confianza de su técnico, Paco Flores.
Actualizado a

Albano Bizzarri está protagonizando una de las historias más curiosas de este Nàstic. Fue de los primeros en llegar al club y pronto se hizo con un puesto en el equipo titular. Luis César, entonces técnico grana, no dudó a la hora de otorgarle la titularidad en la Liga. El gallego buscaba, ante todo, experiencia bajo los palos en una división tan exigente como la Primera. Y el ítalo-argentino la ofrecía.

Todo empezó bien (con victoria en Montjuïc), pero a medida que transcurrían las jornadas se fue torciendo. El equipo empezó a recibir goles y más goles y una parte de la afición señaló a Bizzarri como único culpable. A todo eso, Rubén Pérez fue alineado en la Copa del Rey y, pese a la derrota en Valladolid, lo bordó. Fue entonces cuando el debate en torno a la portería cobró más fuerza. Por aquel entonces, Bizzarri era ya más villano que héroe. Luis César terminó claudicando y dio la titularidad a Rubén ante el Real Madrid (1-3). Bizzarri había recibido 15 goles en siete jornadas. Demasiados, sí, ¿pero fue el único culpable?

Rubén cogió el relevo en la portería. Luis César fue cesado, pero Paco Flores le mantuvo en el equipo hasta que se lesionó. El aragonés disputó 10 partidos y recibió 18 goles. Entonces nadie le culpó a él, con buen criterio, pues hubo clamorosos errores defensivos (de conjunto). Como le ocurrió a Bizzarri. Ahora, el ítalo-argentino ha regresado a la titularidad. El fútbol le ha dado una segunda oportunidad. Y en Vigo, salvó el partido, sobre todo, en su primera parte. De nuevo, se transformó en héroe. "Estoy muy contento por el partido que salió, tanto en lo personal como en lo colectivo", reflexiona. Vive, quizás, su momento más dulce desde que llegó a Tarragona, por encima, incluso, de aquel debut mágico en Montjuïc: "Puede que en cuanto a la confianza viva un buen momento. Lo importante para un portero es aparecer justo en el momento que el equipo le necesita y en Vigo ocurrió un poco esto". Bizzarri no olvida, no obstante, su salida del equipo titular: "Cuando me tocó salir del once no estaba tan mal como se decía, seguro".

Buena media.

Para el portero grana, la media inglesa iniciada con la victoria ante el Espanyol y el empate de Vigo debe tener continuidad el domingo ante Osasuna: "No es malo el punto que conseguimos. Pero para hacerlo más bueno necesitamos sumar tres el domingo. La media de 4 de 6 es buena, no hay duda. Ojalá se mantenga así hasta el final de la temporada".

Pero la fórmula para que la permanencia sea una realidad es sólo una: "Para dar un golpe encima de la mesa necesitamos sumar nueve puntos seguidos. Esa es la clave. Es complicado, pero necesitamos puntos". El equipo está en el mejor momento para lograrlo. Ahora o nunca.

Noticias relacionadas

No se olvida de cómo salió

Albano Bizzarri confesó hace pocos meses que lo que más le dolió de su salida del equipo fue el modo en que se enteró. Luis César le dejó fuera de la alineación inicial contra el Real Madrid. El portero lo supo tan sólo un par de horas antes del inicio del partido. Aquello fue, sin duda, lo que más le dolió.

Te recomendamos en Más Fútbol

Productos recomendados