Primera | Sevilla - Real Sociedad

La organización realista logró desnudar al Sevilla

Un tiro de Kerzhakov al larguero, única ocasión sevillista

<b>IMPOTENCIA. </b>Duda salió como revulsivo en la segunda parte y su rendimiento fue nefasto. No aportó nada en los lanzamientos de falta.
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Un poquito de organización le sirvió a la endeble Real, que huele a Segunda, para destapar unas carencias que empiezan a hacerle demasiado daño al Sevilla. El equipo que hasta pocas fechas asombraba a todos mostró ayer la enfermedad que arrastra desde que arrancara el presente año. El Sevilla está atascado, metido en un terreno pantanoso sin encontrar esa cuerda salvadora que lo saque de su actual indefinición. Todo ha cambiado para mal. Los resultados así lo denuncian: cinco puntos en los últimos cinco encuentros disputados.

Ante una Real que se plantó con diez tipos defendiendo y poco más, los de Juande sufrieron la primera hemorragia de crédito desde hace mucho tiempo. Lo que hasta hace poco tiempo eran autopistas hacia el gol ahora son caminos de tierra, la chispa de las bandas se ha convertido en cortocircuitos dañinos, la imaginación le ha dado paso a la rutina, la fluidez en el centro del campo es un puro atasco, la calidad ha desaparecido por completo.

La Real se limitó a instalar dos líneas muy juntas y a apretar todo lo que pudo. La organización anuló al Sevilla, que no encontró jamás las vías para llegar al gol. Un cabezazo de Kerzhakov al larguero fue la única ocasión de peligro sevillista. Escaso rédito. Lotina fijó en la mitad de su campo a cuatro postes, dos pivotes colocados un pasito por delante y otra línea de tres para presionar la salida del balón del contrario. El empate era un lujo para los vascos y se la jugaron a todo o nada. Renunciaron por completo al ataque. Pese a todo, Kovacevic se encontró con un remate por alto que no supo aprovechar y Elustondo a punto estuvo de sorprender a Palop con un misil lejano. Dos regalitos que se encontraron casi sin salir de las trincheras.

Lo del Sevilla merece un análisis serio. Juande cambió las bandas en la segunda parte y desplazó a los recambios a que jugaran con pierna cambiada. La desesperación lleva a estos experimientos. ¿Pero son los extremos los únicos culpables? Claro que no. El equipo ha perdido el poder en el centro del campo; sin Kanouté no encuentra el gol y las alternativas, como es el caso de Duda y Chevantón, no son serias. La Real robó un punto en medio de este desastre y sigue soñando con el milagro. El Sevilla bien haría en cuestionar su sorprendente atasco.

Lotina "Uranga podría perderse el año"

Estoy contento con el resultado porque jugamos en un campo muy difícil. Hemos roto la racha negativa y esto abre la puerta de la esperanza, pero aún podemos jugar mucho mejor. No tengo buenas noticias de Uranga. Es posible que se tenga que perder lo que resta de temporada. Mi hijo ha visto un penalti sobre Uranga".

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Juande "Fue parecido a lo del Betis"

"Ha sido un partido bastante parecido al del Betis el pasado jueves. El rival estaba muy replegado. No hemos contado con muchas ocasiones y al equipo cuando no marca el primer gol le cuesta mucho más. No es cuestión de refrescar el once. Cada semana hay cuatro o cinco cambios. Los minutos están repartidos".

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