"En tiempos de crispación el Betis es todo un símbolo de concordia"

Blas Ballesteros

"En tiempos de crispación el Betis es todo un símbolo de concordia"

"En tiempos de crispación el Betis es todo un símbolo de concordia"

Habla Blas Ballesteros, comisionado para el Centenario del Real Betis Balompié. En la foto de la derecha sostiene una bandera conmemorativa, flanqueado por otros dos miembros de la comisión: Óscar Arredondo y Julián García de la Borbolla, nieto de uno de los fundadores del club. Blas habla con pulcritud de abogado pero sus ideas, y sus respuestas a esta entrevista, emanan directamente del corazón. Él fue uno de los primeros en acordarse de la cantera vasca, que tanto ha dado al Betis y a la que homenajeará hoy la entidad heliopolitana en Bilbao.

'Homenaje del Betis a la cantera vasca'. Puede haber gente a la que la propuesta le resulte surrealista.

Sí, y es normal. No todo el mundo conoce la historia del Betis, un club que ha tenido jugadores o entrenadores vascos siempre, exceptuando siete años de nuestra vida en la Liga. Y seis fueron los vascos que nos llevaron a ser campeones en 1935...

¿No miran demasiado lejos?

Para nada. Este no es un centenario egocéntrico, como ha pasado con otros. Lo nuestro es difundir beticismo, un sentimiento universal que trasciende a la ciudad de Sevilla. En este momento en el que hay tantísima confrontación, donde mucha gente está crispada por asuntos como el del País Vasco, el Betis quiere ser un símbolo de unión y concordia. Aquel fútbol ha sido muy importante para nosotros, y se merece al menos este pequeño agradecimiento.

¿De eso se trata el centenario bético, de agradecer?

¿De qué, si no? Celebrar los 100 años es una excusa perfecta para dar las gracias a todos los que han hecho algo por el Betis: principalmente la afición, pero también los jugadores, los técnicos y los presidentes que salvaron alguna vez al equipo, como Lopera.

¿Habrá gracias para todos?

Será difícil, pero lo intentaremos. El Betis es un club queridísimo por su historia. Una entidad que nació porque el otro equipo de la ciudad no dejaba jugar a los obreros de la Fábrica de Pirotecnia. Frente a un equipo burgués apareció otro del pueblo. Esa historia ha trascendido fronteras, y es difícil abarcar el mundo entero.

Empezarán por la Bética, Andalucía. Eso supongo.

Pues sí. En marzo, una gran bandera del centenario partirá desde Sanlúcar de Barrameda hasta Sevilla para ser colocada en la rotonda Olímpica. La bandera atravesará el río que nos da nombre, el Guadalquivir, el Betis para los romanos. El otro día me decía un poeta trianero que quizá el primer socio del Betis fuera el Emperador Trajano.

¿Y después de la bandera?

Al final de julio celebramos el 'Encuentro Mundial de Clubes Verdiblancos'. El Celtic de Glasgow, por ejemplo, va a montar un stand y esperemos que estén todos los equipos que tienen nuestros colores. Habrá un partido de fútbol y mucho más.

¿Qué más?

Pues gastronomía bética, música bética, un periódico bético llamado El Siglo Verde y una genialidad: las cosas sólo se podrán pagar con una moneda propia, el Eurobetis.

Muchos Eurobetis, o euros, son los que estará dejando 'Al final de la Palmera', el himno del centenario. Lleva ya dos meses como número 1 de ventas en singles.

Ha tenido mucho éxito, sí. Pero es que Rafa Serna (su compositor) es un gran poeta y un excelente cantante. Aunque lo que más atrae del himno es lo bien que refleja la esencia del Betis. No habla de fútbol, sino de maneras de vivir: "Mucho más que un sentimiento, que un escudo, una bandera...".

"...Mucho más que todo eso, más allá de la frontera".

Así, así suena. Lo que trasciende del Betis es su afición. Al contrario de lo que ocurre con otros clubes, el ser bético significa muchas más cosas que ir al fútbol. El balón es un complemento fundamental, pero el beticismo implica también una forma de ver la vida, de mirar al mundo.

¿Tanto?

O más. Hace poco le planteaba a un antropólogo amigo mío la creación de una cátedra de beticismo. Porque si el Betis no existiera habría que inventarlo.

De inventar hablamos. Mucha gente ve cierto parecido entre ese himno del Betis... y el del Sevilla.

A nosotros nadie nos ha puesto una demanda por plagio. El himno de Rafa Serna es autóctono en todo: ritmo, música y letra. Todo eso me parecen polémicas con una intención comercial: que se pase por alto el éxito de nuestro himno y nuestro centenario.

Pues más polémica con los himnos, eternos rivales también. Al autor del sevillista, El Arrebato, se le ha colocado un presunto pasado verdiblanco. Y él lo ha desmentido...

A mí me parece perfecto que alguien que ha sido bético se pase a sevillista. Yo no lo haría, pero... Los documentos están ahí. Somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras.