ONG rojiblanca
El Vicente Calderón se engalanó ayer para pedir por la Paz mundial y el Atlético, contagiado, fue como una ONG con el Racing. Los de Aguirre regalaron un empate y, casi, hasta pierden. El síndrome del Calderón no sólo perdura: va a más.


Así somos. El martes 30 es el Día Mundial por la Paz y el Atlético está dispuesto a colaborar en ello. Lo hizo en los actos previos al partido y también durante éste. Los rojiblancos en casa son una ONG; vamos, uno de esos clubes siempre dispuesto a ayudar a los demás. Y si es por ayudar a que reine la paz, un empatito y todos contentos. Lo malo es que esos puntos pueden echarse mucho en falta a final de temporada. Además, el Atlético no mereció ganar en El Sardinero en la primera vuelta, por lo que era justo devolver lo que tan injustamente se llevó.
Premoniciones. Malo cuando se empieza a hablar de ganar la Liga y pensar en metas mayores. Que el Atlético es capaz de ganar el campeonato lo saben todos, pero que es capaz de estropearlo todo y empezar a perder puestos y puestos en la tabla también se sabe. Soñar es gratis, pero para los atléticos no tanto, por lo que a partir de ahora, de nuevo, hay que conformarse con lo ya dicho: "Ir a Europa". Al fin y al cabo el equipo igualó un partido que se le puso muy cuesta arriba.
Otra vez mal en casa. Lo bueno ahora es que el Atlético juega fuera, en Valencia, en un buen estadio y ante un aspirante al título. Los rojiblancos podrán recuperar en Mestalla parte de lo perdido ayer. Está claro que al equipo le pasa algo en el Calderón: no es norml ser casi el mejor fuera y hacerlo tan mal en casa.
Viene el coco. Basile, viejo conocido de la afición atlética, estuvo ayer en el palco. El ahora seleccionador argentino seguro que recordará su breve paso por el club del Manzanares y su enfrentamiento con el ex presidente Jesús Gil. Basile tiene en el Atlético a una de las joyas del fútbol argentino, pero ayer apenas pudo ver destello alguno del Kun. El defensa del Racing, Garay, sin embargo, sí cuajó un buen partido.
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Munitis y Colsa. Un ex madridista y un ex atlético en el Calderón. Al primero le recordaron en la grada su pasado madridista, como era de esperar, pero a él le dio igual: fue un incordio constante para la defensa rojiblanca y de un balón en el área se sacó una genialidad que supuso el gol del Racing. A Colsa, el público le respetó. Pasó más inadvertido. Gonzalo estuvo a punto de marcar y se marchó satisfecho. Los dos, que no valían para Real Madrid y Atlético, son piezas insustituibles en Santander.
Políticos. Dice un refrán: "Piensa mal y acertarás...". No sé si será porque faltan cuatro meses para que haya elecciones, pero el caso es que la clase política empieza a poblar el palco del Calderón: asesor de la presidenta de la Comunidad, concejal territorial del Ayuntamiento de Madrid, portavoz del Grupo Popular de la Asamblea de Madrid... Y una pregunta: ¿Qué hacía Karembeu en el palco? Lo mejor de todo, al final, fue el principio: el mensaje por la paz de los niños rojiblancos.



