Viaje histórico: plantilla y afición estrenarán el AVE
Regresan a Madrid 57 años después con 600 aficionados


Han transcurrido ya casi 57 años desde la última vez que el Nàstic de Primera viajó a Madrid a jugar un encuentro de Liga. Por aquel entonces, en una España de postguerra y en plena reconstrucción vial, la plantilla no contó con mucho apoyo en su visita al Bernabéu el 16 de abril de 1950, cuando los de Domingo Balmanya cayeron goleados por 5-1 y certificaron, prácticamente, su descenso a Segunda. La derrota fue dolorosa, tanto o más que el viaje de vuelta: siete horas en autobús hasta Tarragona.
Pero ahora, en los albores de 2007 y en el partido que inaugura otro año liguero, no sólo el fútbol ha cambiado. Madrid y Tarragona están más cerca desde el 17 de diciembre, cuando el nuevo president de la Generalitat, José Montilla, inauguró el tramo de AVE que une Lleida con Tarragona.
El Nàstic se ha aprovechado de esta circunstancia y esta mañana, a las 11:45, tomará un tren con dirección Madrid. En pocos más de tres horas (la llegada está prevista para las 14:40 en la estación de Atocha), la plantilla ya caminará por la Castellana, donde tiene ubicado el hotel, pero no lo hará sola. Cerca de 300 aficionados cogerán el AVE hacia Madrid para estar al lado de su equipo (otros tantos lo harán en autobús).
La rapidez del tren (250 kilómetros por hora) hace que a Lleida se tarde 32 minutos, una hora y 22 minutos a Zaragoza y que en dos horas y 55 minutos estén ya en Madrid. Aunque el precio, 67 euros (el doble que coger el autobús, que cuesta 30) echa para atrás a la gente, junto con la festividad de Reyes. De lo contrario, Madrid hubiese vivido una marea grana en toda regla, algo que ya ha ocurrido esta temporada.
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Las peñas. Ninguna peña ha organizado un viaje íntegro en el AVE, pero desde las 8:00 parten miembros de la Peña El Serrallo, Furia Grana o Petaca Grana.
En abrir y cerrar de ojos, el Nàstic y su afición pisarán Madrid 57 años después, pensando, seguramente, en retomar el vuelo por el cielo de Primera como si de un ave de verdad se tratase.



