Primera | Levante

Caro hace oídos sordos y aprieta el acelerador

El técnico no baja el pistón pese a que le están buscando sustituto

<b>COMO SI NADA.</b> López Caro sigue trabajando con intensidad para sacar al equipo del bache.
Jesús Mínguez
Nació en Guadalajara en 1973. Licenciado en Periodismo por la Complutense. En AS desde el año 2000, es redactor jefe de Más Deporte. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos y unos Paralímpicos, Grand Slams de tenis, Davis, Laureus, candidaturas olímpicas, política, dopaje o grandes combates de boxeo. Le gusta escribir de deporte y también practicarlo.
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Juan Ramón López Caro está preparador para morir matando. O, en términos futbolísticos, no está dispuesto a dejar que le influyan los movimientos del club granota en busca de un nuevo entrenador ni que el entorno altere sus pautas de trabajo. Pese a que su puesto está pendiente de un hilo desde la derrota en Pamplona, el lebrijano regresó al trabajo el pasado martes con el mismo empeño de siempre por sacar la situación adelante y los futbolistas han sudado la gota gorda en estas dos primeras sesiones post-navideñas. En la primera, dos horas de entrenamiento y, ayer, más de 120 minutos de ejercicios físicos y con balón.

El preparador andaluz está especialmente activo con el arranque del año. Ayer, ante la atenta mirada del secretario técnico, Manolo Salvador, estuvo muy encima de sus futbolistas, sobre todo a la hora de corregir los errores defensivos que le han lastrado a lo largo de la temporada. Así, espetó frases como "cuando seamos tres futbolistas para dos atrás, mandamos el balón a la mierda" e incidió en la concentración para no cometer errores en la zaga. "No podemos darle tanta ventaja a los atacantes", subrayó.

Aunque públicamente cierre filas con el club, López Caro sabe perfectamente que le están moviendo la silla y que una victoria frente al Racing puede que no sea suficiente para salvar el puesto. Es más, antes de Navidad ya se despidió de sus futbolistas consciente de que su suerte durará lo que el club tarde en encontrar un técnico. Por ello, el de Lebrija no quiere perder de vista el duelo ante los cántabros, ya que una derrota serviría para sacar pecho a Pedro Villarroel, que tendría en la mala racha de resultados una coartada para despedir a un técnico en el que depositó toda su confianza en verano.

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Trabajaron de nuevo durante más de dos horas

El cuerpo técnico se está mostrando implacable con los futbolistas en el retorno tras las fiestas navideñas. Si en el primer día de entrenamiento, el pasado martes, los jugadores se ejercitaron durante dos horas, la sesión de ayer se alargó todavía 15 minutos más. Y es que López Caro no quiere que quede ningún resquicio del parón y que los suyos estén al 100 por 100 para recibir al Racing. El entrenamiento estuvo compuesto de una primera parte física, en la que la plantilla recorrió un circuito para, posteriormente, echar a rodar el balón. El entrenador ensayó la defensa en las situaciones de contragolpe en inferioridad numérica. Así, primero trabajaron el dos para uno y el tres para dos. Luego, fue más lejos y trabajó con un sólo central intentando atajar una contra con seis atacantes. Hoy, el equipo trabajará a puerta cerrada y, entre otras cosas, los técnicos intentarán encontrar la manera de detener al gigante Zigic.

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