"El sueño es Glasgow... y no para ir de turismo"
Al capitán del Espanyol le quedan pocos hitos por cumplir para convertirse en el mejor jugador de la historia blanquiazul. 2007 resultará clave en ese cometido, pues podría superar a Marañón como máximo realizador del club. Tamudo abre este año entregando sus pensamientos en AS.


Inevitable pregunta para arrancar este repaso al 2006 que nos dejó. ¿Con qué recuerdos se queda de todo el año?
También inevitablemente, la respuesta es que me quedo con la consecución de la Copa del Rey. Forma parte de esa galería de momentos mágicos que uno jamás olvidará. Pero también recuerdo con mucho cariño el partido de vuelta de semifinales, en Riazor contra el Deportivo. Sabíamos que con un empate nos íbamos a Madrid... ¡y lo conseguimos!
¿Algo más, aunque sea por su trascendencia casi dramática?
En efecto, será imposible de olvidar el encuentro ante la Real Sociedad, por el final que tuvo. Ya lo ve, nos quedamos en Primera.
¿En estos meses ha reflexionado sobre qué habría sido de este club si no entra el gol de Coro?
A decir verdad, una vez vivimos aquello en toda su intensidad, incluso a lágrima viva, decidí pasar página. Llevo años en esto del fútbol, lo suficiente para saber que se debe vivir el momento porque especular no sirve de nada.
Y el momento es un Espanyol que mira más hacia Europa que hacia la zona baja. ¡Eureka!
Sí, en ese sentido la victoria ante el Getafe nos vino muy bien para acabar 2006 con buen sabor de boca, después de haber estado antes diez jornadas sin perder. Esa racha puede tener continuidad en este año que comienza si seguimos en la misma progresión de juego y de confianza. Jugar bien no garantiza buenos resultados, pero vaya si ayuda.
Como ayudará también, en cierto modo, que el equipo sólo deba disputar la Liga en enero.
Si lo miramos positivamente, está claro que así será, aunque la eliminación de la Copa fue un mazazo. Hasta mediados de febrero podemos olvidarnos de los partidos entre semana, así que nuestro objetivo en ese periodo debe ser el de afianzarnos en la zona media-alta de la clasificación.
Y en febrero vuelve la UEFA. La final es en Glasgow, donde usted casi se queda. Hay ilusión...
La de la gente y la del equipo. Es un torneo de máximo prestigio y este club tiene una espinita clavada, pronto se cumplirán 20 años de ello. Todos soñamos con ir a Glasgow, y no de turismo. Pero, al mismo tiempo, seamos conscientes de que es una competición larga y muy complicada.
Pasemos al terreno personal: está a siete goles de superar el récord de Marañón, supuestamente en 2007, lleva otras tantas dianas en Liga, y debutó en 1997. ¿Será un año talismán?
No lo había pensado, pero igual el siete se me da bien (risas). Dejando las anécdotas a un lado, lo de superar el récord goleador pronto significaría que vamos bien. Y eso le pido al 2007 futbolístico: victorias, buen juego y que nadie se lesione de gravedad.
¿Qué queda de ese chaval que debutó hará ahora una década?
Muchas cosas, no se crea. Sobre todo, trato de imponer la misma humildad de siempre en todo lo que hago. Intento estar siempre al máximo para el equipo. Y, eso sí, uno va madurando como futbolista, como cualquiera en su profesión a lo largo de los años.
Y a pesar de todo eso, de vez en cuando surgen críticas, como la del supuesto núcleo duro que quiso derribar, primero a Lotina, y después a Valverde. ¿Logra entender esos rumores?
No es que los entienda o deje de hacerlo. Simplemente sé que no son ciertos, y cuando todo eso sucedió intenté quedarme al margen. Como futbolista, debo estar a las duras y a las maduras. No hay que sacar demasiado pecho cuando llegan los éxitos, del mismo modo que en los malos momentos he sabido desconectar, para que los rumores no me afectasen en el terreno de juego.
Con todo, hará unos tres meses a usted casi lo defenestraban. Ahora se demuestra que ha cosechado su mejor arranque. ¿Es la mejor respuesta?
Está claro, para eso estoy en el Espanyol. Creo que me queda mecha para rato, como intentaré demostrar. La afición siempre me ha apoyado, y yo lo quiero devolver.
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Pues feliz 2007, capitán.
Para todos los lectores de AS.



