El club esperará a marzo para renovar a Aguirre
La directiva está satisfecha pero aguardará unos meses


Uno de los asuntos pendientes para el año 2007 del Atlético será la renovación de Javier Aguirre. El Vasco firmó sólo por una temporada, pero ahora mismo son muchas las razones por las que la cúpula rojiblanca quiere ampliar la estancia del entrenador mexicano en el banquillo del Atlético: el equipo está instalado en Champions y el vestuario es una piña. Y mucha culpa de ello, la tiene Aguirre.
Quieren renovarle, y lo harán con toda probabilidad, pero sin prisas ni premuras. El club quiere esperar unos meses más antes que precipitarse. Que no pase como ocurrió con César Ferrando, a quien renovaron en Navidad hace dos años por la buena marcha del equipo, pero a quien, luego, a final de temporada, terminaron echando porque no se alcanzaron los objetivos, Europa, establecidos.
Con Carlos Bianchi el club cometió otro error que con Aguirre ya no se va a repetir. Entonces, el club contrató al argentino por dos temporadas y a los cinco meses le echó por la mala clasificación del equipo y, aún así, el Atlético está abonando todavía el pago íntegro de su contrato. Con Aguirre el Atlético no quiso errar, por eso cuando se le fichó sólo fue por un año. La directiva confía en que El Vasco sea el técnico que devuelva, por fin, el equipo a la élite europea. Y por ahora así está siendo, pero no quieren más equivocaciones, ni tampoco arrepentirse dentro de seis meses de un contrato firmado ahora con total seguridad.
Con Aguirre el Atlético está cumpliendo los objetivos en los plazos previstos. El juego del equipo, cierto, no está siendo brillante, pero sí sus resultados. Quizá en algunos partidos ha faltado juego, pero han sobrado la garra y el pundonor y el Atlético los ha sacado adelante. Ahora mismo están cuartos, en Champions. Si siguen en esta línea, en marzo, Aguirre estará renovado. Sus relaciones con el presidente Enrique Cerezo y el consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín son muy buenas. La cúpula confía en él y en sus métodos y así se lo han hecho saber siempre.
Con César Ferrando el equipo, por estas fechas, también estaba en puestos europeos, sexto, aunque no tanto como con Aguirre. El problema del entrenador valenciano fueron las diez últimas jornadas, como también le ocurrió el año pasado a Pepe Murcia. Entonces, con Europa a un punto o dos, el Atlético se desplomó y los objetivos se esfumaron. El Atlético no quiere que este año vuelva a pasar lo mismo. Quieren que Aguirre permanezca mucho tiempo en su banquillo, pero van paso a paso, año por año.
Noticias relacionadas
El plantel es una auténtica piña
Ya le pasó en Osasuna, Aguirre formó una piña, donde priman más los intereses colectivos que los méritos individuales. Allí estuvo cuatro años y moldeó un equipo cuyo objetivo era la permanencia y que dejó en Champions cuando se marchó. Las lesiones de dos jugadores tan importantes como Maxi y Petrov, en el Atlético, diezmaron al grupo, hicieron mucho daño, pero no lo hundieron. Y eso también es labor de Aguirre.



