Aguirre probó un once alternativo con éxito
El Memorial Jesús Gil le sirvió a Aguirre para examinar a su cantera: ésta respondió Sus once chavales le ganaron al Madrid un amistoso que el año pasado perdieron. Ellos son el futuro rojiblanco. Cuatro (Bravo, Falcón, Vara y Azcárate) ya debutaron en Primera.


Falcón
El año pasado debutó con el Atlético por sorpresa, cuando Leo Franco se lesionó en San Mamés, y deslumbró. Seguro con los pies y en las salidas, es letal en el uno contra uno. Lo demostró en el Memorial, donde fue el crack del partido, y eso que lleva varios meses sin jugar. En verano se quedó como tercer portero del primer equipo, con el que se entrena, aunque no juega ni con ellos ni con el filial. Puede marcharse ahora en el mercado invernal.
Víctor Bravo
Es el único canterano que ha debutado con Aguirre en el Atlético. Fue ante el Zaragoza, el equipo de su tierra. Él fue el mejor del partido. Es vertical y tiene un guante en el pie izquierdo, como le describía Verdú, que fue su compañero en el juvenil del Barcelona. Con el primer equipo ha jugado dos partidos y es un fijo en las convocatorias.
Ballesteros
Llegó este verano de Zamora y, a los tres meses, Aguirre ya le convocó con el primer equipo, aunque no debutó hasta el pasado viernes, en el Memorial. En el filial comenzó en el banco, pero es un trabajador nato, constante: se ha ganado el puesto y la confianza de Sosa Espinel. Rápido, se mueve bien en el área y ya suma tres goles con el filial.
Adrián Pollo
De su padre, el Pollo de Lomoquiebre, luchador de lucha canaria, no sólo heredó el apodo, sino también unos pulmones prodigiosos que le convierten en una muralla. Rápido y contundente, es seguro, un cerrojo; abarca mucho y tiene mucha proyección. Posee, además, un potente disparo desde fuera del área. Acaba contrato este año.
Jacobo
Referencia de la cantera, una de sus perlas. Hace dos años Ferrando ya le hizo debutar en un amistoso en Zaragoza y dejó muestras de su gran clase. Aquel invierno se marchó al Poli y el año pasado al Lleida. Éste volvió porque quiere quedarse en casa, en el Atlético. Se echa el equipo a la espalda, tiene temple, manejo de la zurda, gol, recuerda a Valerón. Una lesión le varó a principio de temporada y su baja fue letal para el filial. Como su alta. Volvió hace cinco partidos y ya es el máximo goleador, con cinco goles. Con Jacobo el filial sólo ha perdido un partido y cree en la salvación.
Miguel Ramos
Su primera convocatoria con el primer equipo fue hace un mes y medio, ante el Mallorca, pero no debutó. Este año, en el filial, Sosa Espinel le ha colocado en la banda, pero su puesto, donde se mueve a sus anchas, es la punta. Lo demostró el año pasado, cuando llegó del Alcalá, con siete goles. Por su calidad unida a su gran potencial físico (1,86 metros y 74 kilos) hacen que se le augure mucho futuro.
Raúl Llorente
Es un referente, otra de las promesas de la fábrica rojiblanca, un jugador del que se esperan grandes logros. Lateral eléctrico, es un puñal en la banda izquierda, un indiscutible tanto en el Atlético como en las categorías inferiores de la Selección (Sub-17, Sub-18 y Sub-19). Carlos Bianchi ya le convocó el año pasado con el primer equipo, en San Mamés, aunque no llegó a debutar.
Azcárate
Es un central zurdo muy completo. Va muy bien por arriba, saca controlado el balón y tiene buena técnica. Al fin debutó con el Atlético. A punto estuvo este año, en Liga, ante el Betis. Llegó al filial el año pasado, de la mano de Pepe Murcia, con quien coincidió en el Cartagonova. Aguirre le llamó en pretemporada, y se lo quedó. Sacrificado y luchador, abarca mucho campo, es un seguro.
Marcos Martín
Fue uno de los cuatro canteranos que hizo la pretemporada con el primer equipo. El Memorial fue su segundo partido con el Atlético, el primero fue un amistoso de pretemporada en Albacete. Aguirre le conoce bien, sabe que va bien al corte, que posee un físico contundente. Se ha forjado en la cantera rojiblanca, donde llegó con once años. Puede jugar tanto de central zurdo como de lateral.
Batres
Es otra de las perlas de la cantera. Jugador de gran calidad y clase, desde siempre le han comparado con Riquelme. Tiene regate, gol, velocidad en largo y golpeo con las dos piernas. A principio de temporada se lesionó y su baja, unida a la de Pollo, perjudicó al filial. Es un referente dentro del campo, un maestro en el último pase. Tiene hechuras de grande y en el Atlético lo saben: esperan mucho de él.
Noticias relacionadas
Julián Vara
El año pasado, cuando debutó con el primer equipo, en Valencia, a dos jornadas del final, deslumbró. Capitán e indiscutible en el filial, puede jugar tanto de lateral como de interior diestro. Su velocidad, calidad y técnica podrían definirle, pero lo que le caracteriza en el campo es, sobre todo, su sacrificio por la rojiblanca. La siente adentro, siempre se parte el alma en la cancha como si el que está jugando fuera el primero o el último partido. Termina contrato este año y ya son muchos los que llaman a su puerta. Pero lo que más ilusión le haría sería quedarse. Quedarse y triunfar en el equipo de su sueños.



