El gol de Angulo dejó al Zaragoza sin respuesta
Los de Víctor mandaron hasta que llegó el único tanto

Angulo la clavó en el ángulo, y se la comió también César, sorprendido por un disparo concebido exactamente para eso, para sorprender. El tirazo fue un tirazo y varió el orden del partido, que parecía tan propicio para un Zaragoza más imaginativo, menos industrial que el Valencia. Parecía que la lírica llamaba a la lírica, pero lo más florido resultó ser el balón de Angulo, que cruzó el espacio de lado a lado hasta la cruceta. Ese gol suponía la consagración de un espíritu ajeno a las etiquetas, ejemplo exacto de versatilidad en medio de un equipo que a lo largo de los años ha hecho método de la disciplina y el talento. Su gol le mintió al partido en ese instante, pero tenía una verdad incontestable: iba a ser la victoria porque sacó al Zaragoza de su sitio y encajó al Valencia ya para todo el partido.
Control.
Eso y el cambio de posiciones entre Silva y Angulo, que le dio más control de la pelota y más lógica al Valencia. Éste es un equipo bifrontal, víctima de la histeria o ejemplo de un orden reconcentrado. Pero la verdad termina por aflorar. Ahora lo hace. El Valencia va a paso de corneta hacia las posiciones de arriba. Su solidez, esta cara de equipo de cemento armado, se explica en primer lugar con Albelda y Baraja, dos tipos que jamás se han hecho los simpáticos. Ellos mandaron en el medio campo y le dieron el gesto y el espíritu al Valencia. Albelda repartió dos o tres de las suyas en el inicio de la segunda parte y anticipó lo que sería el resto del choque. Un baile caliente que fue hacia el hervor anímico de la grada y el juego subterráneo en el terreno de juego. En esas circunstancias, el cruce de estilos que pudo ser el partido quedó definido: el Valencia siempre tuvo la ventaja de las sensaciones, siempre pareció superior al Zaragoza, que cayó de forma paulatina hacia una declarada impotencia.
Quique "Somos difíciles de ganar"
"El Zaragoza está en gran momento y hubo que trabajar mucho para ganarle. Todo ha cambiado. Cuando íbamos muy bien al principio, dijimos que no duraría siempre; cuando hubo tantas lesiones, también lo dijimos. Y ahora estamos en otra situación mucho más positiva. En la primera parte estuvimos más espesos y sólo teníamos orden defensivo. Cuando aguantamos más la pelota, ganamos orden y ahí somos dificiles de ganar".
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Víctor "Su gol fue un golpe de fortuna"
"Mis jugadores dicen que en el gol de Angulo hubo una falta previa. El disparo fue muy lejano. Un golpe de fortuna del Valencia. En su primer disparo a puerta marcaron gol. César no tuvo que hacer ninguna parada y nos llevamos un derrota. El Valencia luego mostró mucho más oficio y experiencia para aguantar el marcador. El equipo se ha quedado mal por esta derrota. No hemos tenido recompensa a todo lo que hicimos en la primera parte".




